Se ha incorporado a la firma en calidad de of Counsel.

Para Díez-Hochleitner, su unión al proyecto que inició hace poco más de un año Miguel Moscardó, cuando tras su salida de Garrigues por cumplir la edad estatutaria fundó el despacho, significa un nuevo enfoque en su carrera profesional.

Se trata ahora de sumarse a los esfuerzos de esta boutique especializada en litigación y arbitraje, que en estos difíciles tiempos está desarrollándose con éxito en el mercado legal, en el que ya ha encontrado su posición, contando ya con diez profesionales en la firma.

La experiencia profesional, que como abogado desarrolló en los últimos tiempos en una firma de la categoría de Uria Menéndez, de la cual fue socio del Departamento Procesal y de Arbitraje, Director de Estudios y Miembro del Comité de Dirección, va unida a su magnifica labor docente que ahora, finalizada su labor como Decano de Derecho en la UAM el pasado año, puede de nuevo hacer compatible con el ejercicio profesional, que desarrolla con el mismo rigor y éxito que en el caso de la docencia e investigación.

Javier Díez-Hochleitner cuenta con amplia formación y experiencia profesional, tanto en el sector público como privado, en Derecho Internacional, en Derecho de la Unión Europea y en arbitraje de inversiones, por lo que esperamos aportaciones suyas en los siguientes ámbitos:

1. En el ámbito del arbitraje internacional, particularmente del arbitraje de inversiones, permite al Despacho afrontar asuntos complejos, en los que se plantean cuestiones de Derecho Internacional no siempre bien resueltas en los laudos arbitrales, asegurando además la máxima calidad en la actuación tanto como abogados de parte como, en su caso, como árbitro.

2. En segundo lugar, también permite reforzar el asesoramiento por parte del Despacho en inversiones españolas en el extranjero (sobre todo en países de la Unión Europea, de América Latina y de África), en particular por lo que se refiere al diseño de las estructuras jurídicas y de los vehículos para las inversiones. Es éste un ámbito en el que, con la colaboración de otros profesionales, el Despacho está creciendo en actividad y que guarda relación directa con el arbitraje de inversiones, en la medida en que los servicios que ofrecemos están dirigidos a la prevención de controversias, así como a asegurar que los inversores se encuentren bien posicionados jurídicamente en el caso de que se produzcan.

3. En tercer lugar, permite ampliar los servicios que presta el Despacho, como boutique especializada en litigación, al ámbito del Derecho de la Unión Europea, en particular en relación con controversias relacionadas con el mercado interior (i.e., libertad de establecimiento y de prestación de servicios en el conjunto del territorio comunitario, libre circulación de capitales, solicitud de devolución de ayudas públicas, etc.). El Despacho está ahora en condiciones no sólo de asumir, con plenas garantías de éxito, la defensa de sus clientes en los cada vez más frecuentes pleitos ante los tribunales españoles en los que resulta de aplicación el Derecho de la Unión, sino igualmente te de llevar su defensa letrada en recursos ante el propio Tribunal de Justicia de la UE y de asistirle en procesos ante las jurisdicciones de otros Estados miembros de la UE.

4. Por último, la incorporación de Javier Díez-Hochleitner al Despacho abre asimismo nuevas perspectivas al Despacho de actuación en relación con otras jurisdicciones internacionales, en las que cuenta igualmente con formación y experiencia profesional, como son el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o el Órgano de solución de diferencias de la Organización Mundial de Comercio.