La AECE (Asociación Profesional de Expertos Contables y Tributarios de España) alaba la puesta en marcha del Código de Buenas Prácticas Tributarias tras dos años de trabajo para conseguir un acuerdo global. AECE fue una de las asociaciones  presentes el pasado 2 de julio en el Foro de Asociaciones y Colegios de Profesionales Tributarios, en el que aprobaron, en la sesión plenaria de ese día, los textos de este Código de buenas prácticas tributarias junto a la AEAT (Agencia Estatal de Administración Tributaria) y representantes de asociaciones y colegios de profesionales tributarios.

La AECE fue uno de los nueve colectivos encargados de representar a todos los asesores fiscales de España en esta sesión plenaria; estando encabezados por su secretario José Antonio Fernández García-Moreno y por el vocal en la Junta Directiva Antonio Ibarra López. Estos códigos contaron con el voto favorable del 77% del colectivo (7 votos a favor, 1 abstención y 1 voto en contra, siendo esta abstención y este voto en contra por motivos formales y no por motivos contrarios al texto); además se contó con el voto favorable de la AEAT. 

El fin de este código de buenas prácticas es fomentar una serie de principios con el objetivo de avanzar en el desarrollo del modelo de relación cooperativa entre la Agencia Tributaria, los intermediarios fiscales y los propios profesionales tributarios; así como para fomentar la generalización de las buenas prácticas tributarias por parte de los contribuyentes. Para ello, se crearán dos códigos: uno para asociaciones y colegios de profesionales tributarios y otro específico para los propios asesores, con compromisos tanto por su parte como por la de la Agencia. 

De esta forma, el Foro de Asociaciones y Colegios, que tiene entre sus objetivos el fomento del cumplimiento voluntario y la prevención del riesgo fiscal, dispondrá de una herramienta para que las asociaciones y colegios y los intermediarios fiscales asuman voluntariamente compromisos de transparencia, responsabilidad y deontología en el desarrollo de sus funciones. Por ello, éstos deberán contar con un Código Deontológico para la actividad de asesoría fiscal de adhesión voluntaria.

Asimismo, con la firma de este código, la AECE y las demás asociaciones y colegios participantes se comprometieron a informar a la Agencia Tributaria de aquellas irregularidades que detecten sus asociados y que puedan afectar al funcionamiento normal del sistema tributario o a la competencia en el mercado.

Por su parte, los intermediarios fiscales asumirán el compromiso de informar de las irregularidades que conozcan, reportando en este caso a las asociaciones y colegios. Los intermediarios fiscales adheridos deberán instar a corregir conductas de clientes que pudieran provocar riesgos fiscales importantes, teniendo en cuenta estándares de calidad que fijarán las asociaciones y colegios; acordando también no incluir estrategias fiscales para la utilización de sociedades instrumentales situadas en paraísos fiscales y territorios no cooperantes.

Por último, ante el reconocimiento del ejercicio profesional por parte de la administración, los compromisos de la AEAT que reportarán, entre otras,  las siguientes ventajas para los asociados: a) el establecimiento de un canal específico de comunicación en su web con las asociaciones y colegios; b) la publicación de criterios de aplicación general; c) el impulso de los instrumentos legales existentes para la minoración de conflictos; d) facilitar a los intermediarios fiscales adheridos el conocimiento de los hechos susceptibles de una regularización, para que puedan desplegar la actividad probatoria en defensa de sus intereses con mayor antelación.

Por último, el Código de Buenas Prácticas Tributarias también contempla la creación de un logotipo para identificar a las asociaciones y colegios e intermediarios que estén adheridos al mismo; lo que puede constituir una ventaja competitiva en el mercado como garantía de nuestros clientes. 

“Es una gran satisfacción formar parte de la creación de un código de buenas prácticas que consideramos muy necesario para el correcto ejercicio de la profesión y en el que llevábamos trabajando durante algunos años con el fin último de generar beneficios a los profesionales contables y tributarios”, señala Juan Carlos Berrocal, el presidente de AECE.