El Barómetro del Mercado de Trabajo del Instituto para las Relaciones Laborales y Empleo (IRLE) de la Fundación Sagardoy, cuyo tercer número tiene por título “Crisis y Reforma Laboral”, apunta que la coyuntura económica es el principal causa de la actual destrucción de empleo, especialmente del temporal.

El desempleo ha registrado un aumento constante hasta mayo del presente año, para estabilizarse en los meses siguientes con niveles de crecimiento interanual que oscina entre el 12% y 12,5%. Estos datos, aún siendo negativos (el número de parados en 2012 supera, en más de medio millón, a los registrados en el mismo mes del año anterior), podrían leerse desde una perspectiva positiva, ya que la destrucción del empleo no aumenta.

Según el estudio, en cuanto a los componentes de la destrucción del empleo se considera que el empeoramiento de la situación económica ha hecho que vuelva a acelerarse la destrucción del empleo temporal. En este sentido, la variación interanual ha sido, prácticamente, nula en el tercer trimestre de 2011; sin embargo, la tasa de destrucción en términos interanuales se ha incrementado progresivamente: un 2,5% en el último trimestre del año pasado, así como un 8,6% y un 12,7% en los dos primeros trimestres de 2012, respectivamente. Estos efectos no se han repartido equitativamente entre todos los trabajadores. Así, la destrucción de empleo ha sido mayor para los más jóvenes, especialmente en lo que se refiere al empleo temporal.

Con respeto a las actividades que han contribuido, en mayor medida, a la destrucción de puestos de trabajo, aparecen como primeras opciones: el sector de la construcción, que supone prácticamente la mitad del empleo destruido y la industria manufacturera que acumula un 29,3% de la destrucción total de empleo.

Aportación de la Reforma Laboral

La reciente reforma laboral ha realizado un esfuerzo para reducir la temporalidad en el mercado de trabajo; ya que ha tratado de reducir las diferencias de costes de extinción entre los trabajadores con contrato indefinido y contrato temporal. Como medida específica, la reforma ha creado una nueva modalidad contractual para empresas de menos de 50 trabajadores –llamada “Contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores”– cuya principal peculiaridad es la ampliación del periodo de prueba a un año de duración, al margen de diversas bonificaciones fiscales y de cotización, condicionadas estas últimas a requisitos de estabilidad del empleo en la empresa.

Los datos del tercer barómetro muestran una pequeña reducción del acuerdo en los procedimientos de extinción de contratos de trabajo, que se compensan por un mayor número de pactos en las otras dos modalidades de regulación de empleo. Es de esperar, en todo caso, que se produzca un aumento de la litigiosidad, y aunque la intención del legislador ha sido clarificar las causas para que su aplicación sea cuasi automática, aún es pronto para saber cuál será la interpretación jurisprudencial, y en todo caso, ya se han producido resoluciones anulando los procedimientos por defectos formales o por ausencia de los requisitos exigidos a la negociación, que sigue siendo obligatoria.

Desde agosto 2011 hasta julio 2012 tan sólo se han registrado 2.994 convenios colectivos, lo que representa una caída del 53% con respecto a su máximo alcanzado entre marzo 2008 y febrero 2009, cuando se alcanzaron los 6.355 convenios colectivos. Con respecto a los trabajadores cubiertos por estos convenios, la caída ha sido igualmente drástica del 47% sin que, en uno u otro caso, existan grandes diferencias entre la negociación empresarial y la de ámbito superior.

Según precisa el Barómetro, la Reforma Laboral ha dado prioridad, de forma absoluta, a los convenios colectivos de empresa. El objetivo es romper con la indexación para vincular salarios a productividad y no a la inflación. Sin embargo, la negociación colectiva a nivel empresarial se ha mantenido en su peso, aunque los convenios provinciales retroceden en cuanto a los trabajadores a los que afectan. De esta forma, los convenios sectoriales estatales cubren a la mayoría de los trabajadores.

La reforma laboral, además, establece una serie de mecanismos de flexibilidad a disposición del empresario, destinados a reducir los costes laborales, tanto salariales como derivados de la extinción del contrato de trabajo. En el Informe del IRLE se presenta la evolución de los costes por hora. Al analizar la información se concluye que, durante la última década, los costes laborales por hora llegaron a crecer hasta en un 13,5% (entre 2002 y 2010), para en los dos últimos años reducirse un 3,9%. Este fenómeno se ha visto influido por los cambios en la composición del sistema productivo español y de la masa laboral. Aunque es común en todos los sectores, debe señalarse que, en el primer trimestre de 2012, se ha producido un pequeño repunte de los costes salariales en industria y construcción, lo que compensa la mayor reducción en el sector de servicios.

Conflictividad laboral

Tras la Reforma Laboral, se ha dotado de mayor poder de auto-organización del empresario, por lo que previsiblemente la conflictividad laboral aumentará. En cuanto a la huelga, los datos disponibles sólo alcanzan hasta el mes de abril, y muestran como en los primeros años de la crisis sí existió un aumento del conflicto social por esta vía, pero que progresivamente se ha ido mitigando, para reducirse en 2011 y los cuatro primeros meses de 2012 a niveles incluso inferiores a los previos a la crisis.

Por lo que se refiere a las conciliaciones, en los dos primeros meses de vigencia ya presentan un importante incremento, aumentando del 20% al 30% de las papeletas presentadas. Por su parte, los datos disponibles apuntan que, en los despidos que llegan a los órganos jurisdiccionales, los jueces de lo social van a mantener sus estadísticas; es decir, se estima que, parcialmente, entre un 35% y un 40% de los casos apuntan a las pretensiones del trabajador y un 25-30% logran la conciliación de las dos partes.

La Fundación Sagardoy desarrolla su actividad en tres ámbitos: Formación, Publicaciones, Becas y Premios. Y entre sus fines, figura, según dispone el artículo seis de sus estatutos: Promover la investigación científica y el desarrollo de los estudios laborales, de Seguridad Social y Prevención de Riesgos Laborales, dirigidos a la obtención de la titulación necesaria para el ejercicio de la práctica profesional de letrados, gestores y asesores de relaciones laborales y fomentar la incorporación profesional de los jóvenes al entorno empresarial

Tercer barómetro (reforma) (1)

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