En ASUFIN siempre hemos apostado por los acuerdos, porque nuestro objetivo no es otro que el de acabar con el sufrimiento del consumidor lo antes posible. Sin embargo,  la cerrazón de las entidades bancarias nos ha abocado a acudir a tribunales. No son los consumidores quienes están engordando la industria litigiosa, sino la banca, que retrasa hasta el infinito la devolución de lo cobrado de más.

bankia -diario juridicoSi los jueces quieren parar “la industria litigiosa”, harían bien en disuadir a los bancos en lugar de a los consumidores. Como ejemplo, esta sentencia del Juzgado de Primera Instancia 6 bis de Las Palmas de Gran Canarias que falla a favor de un asociado de ASUFIN y declara la nulidad de la cláusula de gastos condenando a Bankia a devolver 1140,01 euros sin hacer expresa condena en costas. Bankia, que nada tiene que perder ante esto, ha decidido recurrir.

No es la primera vez que Bankia aplica un doble rasero y acusa a los consumidores de incentivar la industria litigiosa, pero ellos no tienen ningún empacho en alargar los procedimientos a sabiendas de que no van a pagar las costas.

Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, muestra su sorpresa: “no entendemos que los jueces no condenen en costas porque el Tribunal Supremo ya ha dicho, en reiteradas ocasiones, que cuando se retira una cláusula abusiva de un contrato suscrito por un consumidor, debería haber, inexorablemente, condena en costas”. 

No condenar en costas impide a los consumidores recuperar el dinero invertido en su defensa, añade Suarez. “Pero no debemos olvidar que son los ciudadanos más vulnerables los que pierden. La banca vuelve a ganar: alarga los procedimientos, abusa del sistema que pagamos todos los contribuyentes y mantiene vivo el sufrimiento de las familias”. 

Los jueces, además de seguir la doctrina del Supremo, deberían disuadir a los bancos con una sustanciosa condena en costas, para que dejen de jugar con los afectados y de colapsar los tribunales. Tal vez entonces, se avengan a acuerdos y dejen firmes en primera instancia sentencias que saben que no pueden prosperar porque hay una jurisprudencia aplastante sobre el asunto.

Fuente: Asufin