José Helguero, director general de HELAS CONSULTORES, ha dado las claves de un buen sistema de protección de datos a empresarios australianos y alumnos del CEU.

¿En qué área de la empresa genera realmente un problema la protección de datos y su adecuación al nuevo reglamento de la Unión Europea? ¿Es un problema jurídico? ¿Una cuestión meramente informática? “Es un problema de gestión, aunque tiene flecos jurídicos y técnicos, naturalmente”, ha asegurado José Helguero, director general de HELAS CONSULTORES, en la charla que ha ofrecido en CEU organizada por ASBA (Australia Spain Business Association).

La charla pretendía acercar un modelo real de implantación del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) a las empresas y disipar muchas de las dudas que surgen a compañías extra comunitarias a la hora de operar en el marco de la UE.

La protección de datos está de moda y va a seguir estándolo durante mucho tiempo”, asegura Helguero. “Necesitamos ser más proactivos que reactivos. Si voy a usar datos, debo pensar cómo tengo que gestionar estos datos cumpliendo la ley. Es decir, debo pensar en la viabilidad y la legitimidad del tratamiento de estos datos”.

Para Helguero es igual de necesario cumplir con la ley para evitar sanciones que diseñar la manera de tratar estos datos sin que el cumplimiento normativo paralice el día a día de la empresa. “Esto es especialmente complicado para las empresas que ya están en plena actividad. Es más sencillo si soy una startup y empiezo de cero. Pero, ¿cómo adecúo mi actividad a la nueva legislación sin crear un caos en la dinámica de la compañía?”.

El director general de HELAS CONSULTORES aconseja dos pasos previos para evitar el colapso: realizar un análisis de riesgos honesto y profesional de un lado, y del otro, nombrar a un delegado de protección de datos que realmente sepa de qué está hablando. Y si la empresa no tiene músculo financiero para generar esta figura internamente, acudir a la consultoría externa.

No exite un modelo único de protección de datos. Influyen diversos factores en cada empresa, como el tamaño de la compañía, la complejidad de su actividad, la ubicación… Todo ello hay que tenerlo muy en cuenta”, remacha Helguero.