El Consejo de Ministros de la zona euro reclamó  a España que aumente el recorte del déficit previsto para este año, hasta medio punto más (5,3% de desvío en las cuentas públicas), al considerar excesivo el techo de gasto fijado por el gobierno del 5,8% para 2012.

Con este nuevo escenario, el Gobierno tendrá que realizar un ajuste adicional de 5.300 millones de euros. No obstante, el Eurogrupo saludó el compromiso de Madrid de cumplir con la fecha tope de 2013 para corregir el déficit excesivo.

Aunque no estaba en la agenda una decisión definitiva sobre el rebasamiento de las cuentas registrado en España, se produjo un acuerdo inesperado, con el que España estuvo de acuerdo, para incrementar el esfuerzo fiscal el presente ejercio. «La cifra anunciada anteriormente (por el Gobierno de Mariano Rajoy), un 5,8%, ha muerto», sostuvo al término del encuentro el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, para quien el objetivo del 3% en 2013 es «el más importante».

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, explicó que Bruselas puede aceptar el 5,3 % de déficit para este año porque España se ha comprometido a respetar la meta del 3 % de déficit en 2013 y a tomar medidas para garantizar un camino de consolidación presupuestaria creíble.

Los ministros de Economía de la eurozona pidieron además al Gobierno de Mariano Rajoy que aplique «estrictamente» los mecanismos previstos en la nueva ley de estabilidad presupuestaria para controlar la ejecución fiscal «en todos los niveles de la administración», pues se mantienen los recelos sobre las cuentas de las comunidades autónomas.

Comprensión
El titular de Economía, Luis de Guindos,  explicó la posición española y comenzó a cosechar la comprensión de sus homólogos respecto a su planteamiento de que la fecha vinculante es 2013, cuando España debe alcanzar el 3% de déficit máximo, pero aplicando cierta flexibilidad sobre la cifra de este año.

Tanto el hecho de que 2011 se cerró con una desviación de 2,5 puntos (del 6 al 8,51%) como el escenario de contracción de la economía española del 1,7% que se espera para este año (1% es lo que calcula Bruselas), frente al crecimiento del 2,3% previsto cuando se elaboró el programa de estabilidad, dan argumentos a Madrid, pero Europa quiere que el esfuerzo en 2012 sea mayor.

«España va a compensar lo que no se hizo el año pasado en términos de ajuste estructural y lo que había comprometido este año. Es un esfuerzo en términos estructurales de más de tres puntos, lo que es un esfuerzo muy importante», explicó De Guindos. Según recalcó el ministro de Economía, su compromiso con las reglas fiscales es «absoluto».

Antes de mantener la primera discusión sobre este asunto en el seno del Consejo de Ministros de la zona euro, De Guindos se reunió en bilateral con su homólogo alemán, Wolfgang Schauble, para darle información de primera mano sobre los planes del gobierno para cumplir la meta del 3% de déficit en 2013, aunque ello suponga un reparto de la carga entre este año y el siguiente.

El trabajo de explicación pareció dar sus frutos tanto con el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, como con el francés, François Baroin. Según opinó De Guindos, su socio alemán valoró, durante una reunión «extremadamente abierta, agradable y muy constructiva»,  el esfuerzo tanto de reformas como de ajuste presupuestario que está haciendo España.