Costean el maquillaje del difunto, la contratación de la esquela, el tanatorio, la lápida, las flores, el coche fúnebre, el féretro o la incineración, por citar algunos de los elementos más importantes.

Galicia, una tierra tan pegada a los difuntos, ha sido la cuna de las mayores empresas de España en este sector.

La prueba está en Santa Lucía, que nació al lado del mercado coruñés del mismo nombre. Ahora gestiona 2,5 millones de pólizas y 583 millones de euros en primas.

En España hay cerca de 25 millones de personas con seguro de decesos, un negocio que factura 1.500 millones de euros al año.

La mayoría del mercado se concentra en las ciudades.