«En una sociedad en constate cambio y en un mercado en permanente transformación, las empresas necesitan mejorar cada día y, con ellas, sus empleados. La formación personalizada para lograr la mejora permanente de los empleados resulta esencial, y las universidades corporativas surgen como el mejor instrumento para lograrlo». Así es como la contraportada del libro ‘Universidades Corporativas’ describe el contenido de sus páginas, publicadas por LID Editorial Empresarial.

Tras una investigación hecha por parte del equipo de I+D+i de Overlap, en el volumen se explican todos los pasos necesarios para idear, crear, evaluar y difundir las universidades corporativas. Con numerosos ejemplos y casos de éxito, la obra desvela cómo cubrir las necesidades de aprendizaje de los miembros de una organización y cómo alinear los planes formativos con las necesidades de negocio.

El autor de la obra es Antonio Rubio, socio de Overlap y responsable de su Área de I+D+i, donde ha realizado numerosos proyectos internacionales de creación de universidades corporativas y escuelas comerciales para grandes corporaciones. Es licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid y MBA por la EOI, además de Senior Professional in Corporate Universities por el International Quality & Productivity Center de Nueva York y un asiduo conferenciante.

La universidad corporativa se podría definir como una herramienta para la implementación de la estrategia de la compañía. Se instrumenta a través de la implantación e interpretación de 15 elementos clave, agrupados en cuatro familias: fundamentos, proyección, operatividad y difusión de la universidad corporativa.

El concepto de universidad corporativa tiene su origen hace varias décadas, posiblemente desde la creación en 1956 de la universidad corporativa de General Electric, en Crotonville. Sin embargo, es a partir de los ochenta cuando surge el verdadero interés por su implantación como una evolución del departamento de formación hacia un paraguas estratégico para el desarrollo de los profesionales, clientes y proveedores de la organización.

En los últimos 20 años el número de universidades corporativas se ha incrementado como respuesta a la necesidad de las compañías de gestionar su conocimiento interno, proporcionar a sus empleados formación específica acorde a su perfil profesional y contar con una herramienta de implantación de la estrategia. De esta forma, los integrantes de la organización pueden cubrir los requerimientos de aprendizaje en la universidad de la empresa. Mientras tanto, la organización vincula los planes formativos a las necesidades del negocio, además de transmitir sus valores, cultura e historia.

Por su parte, la obra se estructura en cuatro grandes apartados: fundamentos de la universidad corporativa, donde se detallan los elementos básicos para la constitución de la universidad corporativa como entidad; proyección de la universidad corporativa, que hace referencia a los elementos relativos a la previsión de la actividad de la universidad corporativa, así como de su efecto sobre sus participantes y otros grupos de interés (stakeholders); operativad de la universidad corporativa, que enumera los elementos clave para el funcionamiento diario de la universidad y la consecución de los resultados establecidos; y difusión del proyecto de la universidad corporativa, que hace referencia a los elementos relacionados con la promoción interna y externa de la universidad corporativa, sus iniciativas y sus defectos.

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