El próximo día 22 de marzo, finaliza el plazo para aquellas Entidades bancarias españolas que concentraron la mayor parte de las operaciones en instrumentos financieros sobre divisas, para proceder a la reclamación  y poder así tomar parte en la distribución de la indemnización fijada el pasado mes de noviembre por un juzgado de Nueva York.

El juzgado, en su resolución, ha ordenado distribuir los 2.310 millones de dólares que 15 grandes bancos extranjeros aceptaron pagar como indemnización a las entidades que realizaron transacciones entre el 1 de enero de 2003 y el 15 de diciembre de 2015 en los mercados de divisas.

Estos bancos, conspiraron para fijar precios en el mercado de divisas según los demandantes, lo que vulneró la  Sherman Antitrust Act y la Comodity Exchange Act, alcanzando un acuerdo con los demandantes para evitar la continuación del proceso judicial, pese a negar las acusaciones.

Todos los Bancos que se vieron afectados, presentaron una demanda colectiva (Class Action), muy habitual en Estados Unidos, que permite resolver en un único procedimiento las reclamaciones de multitud de perjudicados en una misma situación.

Fruto del acuerdo alcanzado con estos afectados, Bank of Tokyo, Bank of America, Barclays, BNP Paribas, Citigroup, Deutsche Bank, Goldman Sachs, HSBC, JPMorgan, Morgan Stanley, RBC, RBS, Société Générale, Standard Chartered y UBS depositaron un importe distinto cada uno en función de su grado de participación hasta alcanzar la cifra de 2.310 millones de dólares.

Por la peculiar naturaleza del procedimiento de Class Action, las entidades financieras afectadas disponen hasta el 22 de marzo de 2018 para formular una reclamación, de no hacerlo dentro de este plazo, perderían el derecho a obtener cantidad alguna.

Para Juan José Cigarrán, abogado español especializado en este tipo de procedimientos, “desde una perspectiva legal, lo más destacable es que no es necesario litigar. Basta con presentar la reclamación antes del 22 de marzo para
obtener el pago”. “Aunque el plazo es breve tan sólo es necesario identificar las operaciones realizadas a lo largo del periodo y formular la reclamación, es un sistema no tan formalista como el que cabría esperar ante un tribunal en España.”, asegura Cigarrán.

“Las Class Action y la posibilidad de reclamar son muy poco conocidas en Europa. En esta ocasión los principales beneficiados son las entidades financieras, sin embargo en EEUU se inician un promedio de 200 Securities Class Action anuales cuyos principales beneficiarios son las gestoras de fondos de inversión”, añade Cigarrán.