Durante dos días de tranquilas y organizadas conversaciones en Pekín, los países dijeron que habían alcanzado un acuerdo sobre grandes temas, entre ellos la necesidad de que Occidente ofrezca financiación y tecnología para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el calentamiento global.
A la reunión asistieron altos cargos de China, India, Brasil, Sudáfrica y Sudán, que ejerce la actual presidencia del Grupo de los 77 países en desarrollo.
China es el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo e India es el cuarto mayor, mientras que Brasil es un importante emisor, aunque principalmente a través de la deforestación.
Los tres, junto a Sudáfrica, han recibido presiones para que reduzcan el ritmo de su contaminación por dióxido de carbono y han anunciado planes para lograrlo. Dicen que las medidas de los países ricos para luchar contra el cambio climático son, colectivamente, insuficientes.
«El propósito de la reunión fue prepararse para y contribuir a un resultado positivo, ambicioso y equitativo en Copenhague», según un comunicado hecho público al término de las conversaciones.
«Creemos que esta labor representa un buen punto de inicio y seguiremos trabajando juntos durante los próximos días y semanas como contribución a lograr un consenso en Copenhague«, añadió.
La reunión en Copenhague pretendía lograr un consenso sobre un acuerdo más amplio, estricto y legalmente vinculante para ampliar o reemplazar el Protocolo de Kioto, cuya primera fase finaliza en 2012.





