Andrés Fuentes, responsable de los informes para España, fue más allá del proyecto presentado por el Ejecutivo (elevar de 65 a 67 años la edad obligatoria de jubilación) y propuso vincular esta a la esperanza de vida.

“La acumulación de derechos de pensiones es excesivamente generosa en España si se compara con las contribuciones realizadas en forma de cotizaciones”, apuntó Fuentes.

Y recalcó que vincular la edad de jubilación a la esperanza de vida “permitiría un ajuste automático a la hora de adecuar el sistema de pensiones al envejecimiento de la población”.

Según sus estimaciones, el gasto que tendrá que asumir España ante el progresivo envejecimiento de la población se incrementará en 8,5 puntos del PIB en 2060.

En su último informe mundial sobre pensiones, hecho público el pasado mes de junio, la OCDE instaba a España a desincentivar las jubilaciones anticipadas y advertía de que el fuerte incremento del desempleo “dificultará a muchos de los parados cubrir el periodo necesario de cotización y mermaría sus pensiones”.