Precios atractivos, empresas sólidas, buenos gestores y escasez de capital. En estos momentos, España reúne los cuatro ingredientes principales para realizar una buena inversión de capital riesgo. Manuel Pizarro, Socio Presidente de Baker & Mckenzie, ha asegurado en el marco de CapCorp 2012 que “no volveremos a ver valoraciones tan atractivas, por lo que el momento de invertir es ahora. Si estuviera al frente de una gestora de capital riesgo, no iría a países emergentes, sino a Europa y, en concreto, a España”.

El Congreso anual que sirve de punto de encuentro de los profesionales del corporate finance en España ha abierto su segundo día con un desayuno sobre “El Private Equity en clave europea y positiva: oportunidades y estrategias”. La conclusión del mismo es clara: el horizonte para el capital riesgo en España es prometedor.

En el medio plazo, nuestro país volverá a estar en el punto de mira. Francisco Gutiérrez-Churtichaga asegura que el modelo de private equity no se ha puesto en duda en ningún momento. “En el caso de fondos panaeuropeos como el nuestro, los LPs hacen un capital allocation europeo, por lo que no entran a analizar si invertimos o no en España, la decisión es macro y no micro”. No obstante, Jorge Quemada, Socio de Cinven, considera que, para que nuestro país sea atractivo para el inversor internacional, es necesario que la economía real y las empresas toquen fondo y que se reduzca la escasez de apalancamiento. A pesar de todo, el Socio de Cinven está convencido de que “los equipos directivos españoles se valoran muy bien y las empresas se ven como puente hacia Latinoamérica”.

El principal reto para el sector de capital riesgo en España se centra en levantar nuevo capital. Mariano Olaso, Socio Fundador de Altamar Private Equity, considera que Asia y Latinoamérica se empiezan a ver hoy como fuentes principales de captación para nuevos fondos. En este sentido, el track record del equipo gestor será fundamental para poder hacer nuevas operaciones. “En general, el capital riesgo en España lo ha hecho bien, no ha habido diferencias significativas respecto a Europa. Hasta 2007, los múltiplos de adquisición han sido un poco más elevados que en otros países, pero la percepción de los inversores respecto a nuestro mercado no debería ser muy distinta”, comenta Fernando García Ferrer, Socio responsable de Private Equity de KPMG en España,

El panel de expertos cuestionó la existencia de liquidez para realizar operaciones apalancadas en Europa, cuando la deuda para nuevas operaciones es más cara y ha caído un 40%. Quemada discrepa sobre que en Europa no se estén cerrando leveraged buy outs, aunque los niveles de deuda actuales se sitúan entre 4,5x y 6x ebitda. En 2012, el fondo internacional ha cerrado cinco LBOs europeos. En cuanto a los problemas que afectan al euro, aunque el fin de la moneda única ya no se perciba como una posibilidad, Pizarro apunta dos asignaturas todavía pendientes: la falta de una gobernanza europea y de una regulación definitiva para el sistema financiero internacional que, a pesar de todo, están provocando un ajuste en volúmenes de apalancamiento y en múltiplos de adquisición que, a ojos del Presidente de Baker & Mckenzie, resultan positivos.