En 2007, Apple comercializó el iPhone, y un año después, Google lanzó el sistema Android; una competencia que, más de una década después, ha consolidado al Smartphone como el dispositivo tecnológico por excelencia del siglo XXI. De hecho, el “teléfono inteligente” ha transformado la forma de relacionarse y los hábitos de consumo de la población mundial, logrando la penetración comercial más rápida de la historia, especialmente en España, donde el porcentaje de población que los utilizan se encuentra entre los más altos del mundo. De hecho, 29 millones de españoles posee al menos uno de estos teléfonos, cuyo uso se extiende ya a todos los ámbitos, incluyendo algunos indebidos, como la conducción.

El estudio “Smartphones: el impacto de la adicción al móvil en los accidentes de tráfico”, realizado por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS), ha hecho saltar todas las alarmas. El informe, que estima por primera vez el número de fallecidos y de accidentes debidos al uso indebido del móvil, concluye que este mal hábito habría podido causar la muerte de 390 personas al año.

Estas cifras convierten el uso del Smartphone en una de las principales causas de mortalidad en carretera, a la altura del exceso de velocidad o del consumo de alcohol. De hecho, la distracción con el móvil causaría cada año más del 20% del total de los fallecidos en accidente de tráfico y casi 8.000 accidentes con víctimas.

Pese a las campañas de sensibilización, el uso del móvil entre los automovilistas está más extendido de lo que se cree. De hecho, 13 millones de conductores, es decir, uno de cada dos, aseguran utilizar el móvil mientras llevan el vehículo y unos 600.000 se ven a sí mismos como “auténticos adictos al móvil” y reconocen “que no pueden dejar de mirarlo” mientras están al volante. En Cataluña, en concreto, la mitad de los conductores usa el móvil mientras conduce, un porcentaje superior a la media nacional (48%).

El informe, que se completa con más de 1.700 entrevistas a conductores, aporta otro dato preocupante: 319.000 conductores catalanes (8%) admiten haberse hecho “selfies” conduciendo, un porcentaje ligeramente superior al 7% de la media de España. Por si eso fuera poco, a nivel nacional 2,3 millones (9%) aseguran haber interactuado en Redes Sociales mientras conducían y casi 10 millones confiesan poner mensajes en WhatsApp estando al volante (37%).

Accidentes de una gran violencia

Los accidentes con presencia del móvil suelen consistir en salidas de vía y alcances traseros y están protagonizados, sobre todo, por conductores que viajan solos, en turismos (75%), al inicio y final de la semana laboral y en condiciones meteorológicas y de circulación buenas (91% y 66%, respectivamente). Al ir distraídos con el móvil estos accidentes pueden ser de una gran violencia, ya que no hay capacidad para apreciar los obstáculos y no se ve venir el peligro. 

En cuanto al perfil del conductor que suele utilizar el Smartphone mientras se encuentra al volante, suele ser un joven de 18 a 24 años que lo utiliza sobre todo en semáforos, atascos y cuando estima que “la vía es segura”. Preguntados por la razón de usar y mirar el móvil mientras conducen, los españoles dicen que es para ver “si tienen algo urgente”, seguida por “motivos laborales”, por “costumbre” y por “aburrimiento”. 

Los españoles no parecen aún ser del todo conscientes de la gravedad de la situación. El 38% tolera que el conductor hable por el móvil sin manos libres; más del 9% cree que hablar por el móvil “no afecta a la conducción” e incluso casi el 6% cree que las cifras de accidentalidad por usar indebidamente en el móvil son inventadas. 

La mitad de los conductores catalanes está “enganchado” al móvil

Por Comunidades Autónomas, los automovilistas de Murcia, Galicia y Madrid admiten un mayor uso del Smartphone mientras conducen, mientras que los de Asturias, Extremadura y La Rioja son los que menos lo hacen. Cataluña, por su parte, se encuentra en la media nacional.

El estudio de la Fundación Línea Directa también ha detectado un alto grado de desconocimiento entre los conductores españoles. En el caso de Cataluña, el 43% ignora qué está permitido hacer con un Smartphone cuando se conduce, 3 puntos por encima de la media de los conductores españoles (40%). A nivel nacional, casi 320.000 creen que está permitido hablar sin manos libres cuando se lleva el coche y el 80% desconoce las cuantías de las sanciones.

En los últimos 5 años se han impuesto casi un millón de multas por este motivo y se han perdido alrededor de 2,8 millones de puntos en el carné, registrándose un incremento del 13,2% en los dos últimos años

Para acabar con este problema de seguridad vial, los españoles son partidarios de considerar el uso del móvil como un delito si se produce un accidente por su utilización (89%). Otras propuestas son realizar controles específicos de policía (87%), apostar por la retirada del carné de conducir por reincidencia (86%) y realizar cursos específicos contra la adicción al móvil (84%).

Ficha metodológica

Para la realización del informe, la consultora MDK ha realizado 1.706 entrevistas a españoles mayores de 18 años ponderadas por territorios, sexos y edades, con un margen de error de +/-2,4% – 3,1%. El trabajo de campo se produjo entre el 11 y el 17 de julio de 2019.  Por su parte, el grupo de Investigación METRAS del Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia ha analizado los accidentes por uso del móvil a partir de los datos de accidentes con víctimas registrados por la Dirección General de Tráfico desde 2016 hasta 2017 por distracción y se han analizado los datos oficiales de sanciones de 2014 hasta los provisionales de 2018. Los datos internacionales tienen como fuente la encuesta “E-Survey of Road Users´Attitides” (ESRA), que incluye 38.000 encuestas de 38 países diferentes coordinadas por el Instituto Vías en Bruselas en colaboración con 11 centros de investigación sobre seguridad vial.