A pesar de haber hecho reformas en el sistema de pago de impuestos, el país «debería agilizar los procesos de creación de empresas para igualar y competir con sus pares de Europa», aconseja Sylvia Solf, directora del programa.

El informe muestra un récord de 131 naciones en el mundo que reformaron la normativa empresarial en 2008-09. En total se hicieron 287 reformas, lo que representa un 20% más que el año pasado.

«Es un récord que muestra señales positivas. Porque a pesar de que estamos pasando por una de las peores crisis financieras globales, muchos países han impulsado la creación de compañías y han permitido que las pequeñas empresas salgan a flote, para crear mayor empleo», sostiene Solf.

«España ha conseguido aliviar la carga fiscal de las empresas al reducir el impuesto sobre la renta, de 32,5% a 30%, y ha aumentado la eficacia de pago a través de un sistema de electrónico», dice la experta.

Solf destaca la importancia de realizar reformas para favorecer la germinación de nuevos emprendimientos que ayuden a la población a salir más rápidamente de la recesión.

El estudio del BM se realiza cuando las nuevas leyes se han puesto en marcha, y según Solf, «los efectos de las reformas se ven rápidamente». Muchos países de Europa han hecho cambios que ya brindan buenos resultados, como Francia que abrió una ventanilla única para la creación de empresas, o Portugal donde el proceso ya puede hacerse por Internet. «Estas modificaciones facilitan la apertura y bajan los costos del trámite», dice Solf.

«España debería simplificar los procedimientos. Actualmente para crear una empresa es necesario rellenar 10 documentos y el tiempo estimado de espera son 47 días», cuenta la directora. En otros países como Singapur que encabeza el ránking mundial por cuarto año consecutivo, la apertura de una compañía supone sólo 4 documentos y 10 días; los costos también son bajos.

«La normativa empresarial puede afectar el modo en que la pequeña y mediana empresa se enfrenta a la crisis y aprovecha las oportunidades cuando comienza la recuperación», dice Penélope Brook, vicepresidenta en funciones de Desarrollo del Sector Financiero y del Sector Privado del Grupo del Banco Mundial.

«La calidad de la normativa empresarial contribuye a determinar la facilidad con que se pueden reorganizar las empresas en dificultades, para ayudarlas a sobrevivir en tiempos difíciles, para reponerse cuando la demanda se recupere, y para emprender nuevos negocios», añade.

El informe muestra que la mayor parte de las acciones orientadas a facilitar la creación de empresas y el fomento del comercio tuvieron lugar en las economías en desarrollo. Dos tercios de las reformas registradas en el informe se produjeron en economías de ingresos bajos y medianos-bajos.

Por primera vez una economía de África Subsahariana, Ruanda, es el mayor reformador a nivel global de la normativa empresarial, al facilitar la apertura de empresas, el registro de propiedades, la protección de inversores, el comercio transfronterizo y el acceso al crédito.

Las reformas fueron particularmente activas en Europa Oriental y Asia Central y en Oriente Medio y Norte de África. En este apartado, este año hubo cuatro nuevos países entre los diez primeros: Liberia, los Emiratos Árabes Unidos, Tayikistán y Moldavia.

La lista también incluye a Ruanda, Egipto, Bielorrusia, Macedonia, Kirguistán y Colombia. El país sudamericano y Egipto han estado en los primeros puestos a nivel global de los países que más reformas han promovido en cuatro de los pasados siete años.

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