La oposición comunicó a los medios que el lunes próximo entregará la carta de renuncia al presidente Evo Morales.

Las protestas se sostienen en Bolivia desde hace más de dos semanas como consecuencia de que oposición y movimientos cívicos denunciaran públicamente el fraude cometido en el recuento de votos a favor del presidente Morales en los comicios del 20 de octubre.

Si bien el actual gobierno acusa de intento de golpe de estado, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia presentó un amplio estudio con pruebas de las acusaciones de fraude detectadas al analizar los datos de los resultados preliminares y del cómputo oficial.

El informe de 190 páginas del Conade detectó indicadores que reflejan el fraude: sumas equivocadas, borrones en las actas, volteo de datos, transcripción adulterada en el cómputo oficial de lo que estaba en las actas, o cédulas de identidad duplicadas, etc.

Representante del Conade, Manuel Morales Álvarez, explicó a los medios que “Es un informe completo con capturas de las actas, análisis estadístico, matemático, informático donde se descubre cómo se ha hecho el fraude”.

El fraude se cometió antes y durante las elecciones, durante la transmisión de los resultados preliminares, cuando se interrumpió y se reanudó aquella información, y desde “el inicio del cómputo hasta la finalización”, acusó.

Grupos de manifestantes a favor y en contra del presidente Evo Morales se enfrentan diariamente en distintas ciudades del país, lo que ha provocado la muerte de tres personas y decenas de heridos de distinta gravedad.

Mientras se recrudece la violencia en las calles, el conflicto no encuentra una salida institucional.

Los denominados “comités cívicos”, exigen la renuncia del presidente y la convocatoria de nuevas elecciones; mientras que el gobierno deposita su confianza en la auditoría que está realizando la OEA.

Luis Fernando Camacho es el presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz e impulsor de la huelga por tiempo indeterminado que tiene paralizado al país hace semanas. Incontables, paros, bloqueos y marchas escenifican las protestas populares.

En el día de ayer, el opositor anunció que no se retirará de La Paz hasta conseguir la dimisión del mandatario. Para ello espera reunirse el día lunes con el presidente en el antiguo Palacio Quemado.

Camacho se comprometió a entregar en persona y públicamente al presidente del país, Evo Morales, la carta para que oficialice su renuncia basada en el supuesto fraude a su favor en las recientes elecciones generales.

“Esta carta no va a ser entregada en ninguna ventanilla cuando se trata de la voz del pueblo boliviano”, anunció a los medios de La Paz.

La carta de renuncia, que se redactó desde el comité cívico, será entregada de manera pública, con los medios de comunicación y a puertas abiertas, junto con una Biblia.

En los próximos días Camacho mantendrá una seguidilla de reuniones con diferentes actores políticos y sociales del país, tales como representantes de comités cívicos bolivianos y del Comité Nacional de Defensa de la Democracia, que agrupa a activistas defensores de los derechos humanos.

Fuente: Redacción Diario Jurídico