“El reto principal al que se enfrentan los Compliance Officers de las compañías en la actualidad es convertir un programa de lucha contra la corrupción, que surge como respuesta a las obligaciones legales, en un instrumento de competitividad dentro de una estrategia eficaz de sostenibilidad”. Son palabras de Pedro Montoya, Group Chief Compliance Officer de EADS, y uno de los ponentes de la jornada “Combatir la corrupción desde las empresas” organizadas por EADS, Forética y Garrigues en la sede del despacho de abogados en Madrid. Bajo su punto de vista “En un momento en el que la globalización puede resultar una estrategia empresarial ineludible, las empresas se enfrentan al riesgo de incurrir en conductas delictivas en su actividad exportadora”, remarcó Montoya, añadiendo que en la actualidad “el riesgo es más grave por el hecho de que hasta hace pocos años el pago de comisiones con fines ilícitos era una práctica consentida en todos los países europeos”.

A lo largo de esta entrevista concedida a DIARIOJURIDICO, momentos después de la celebración de ese evento sobre compliance, Montoya describe cómo se ha ido desarrollando el programa de compliance en EADS, uno de los mayores grupos de defensa del mundo y de qué forma la totalidad de sus profesionales han aceptado sus premisas. “Nosotros comenzamos con un análisis de riesgo, porque cualquier programa de compliance tiene que arrancar de esta vertiente. Hecho este análisis adaptamos el programa a las características, tamaño y actividad de la empresa. A partir de ahí, es evidente que el Código Etico de la empresa debe actualizarse periódicamente y debe declinarse en políticas que aborden los riegos principales. “. Por último también es importante desde su perspectiva que “esta políticas y estas conductas tienen que comunicarse a los empleados a través de un equipo debidamente cualificado para ello que, a su vez, procure detectar las preocupaciones de los empleados y tratarlas adecuadamente.”

Pedro Montoya es Chief Compliance Officer del Grupo EADS desde su nombramiento por el Consejo de Administración en Octubre de 2008. Está a cargo de dirigir la nueva dirección corporativa de compliance, con dependencia directa del Consejero Delegado, y acceso directo al Consejo, así como de estructurar y poner en marcha el programa de ética y compliance de EADS.

Nuestro entrevistado comenzó su carrera profesional en 1986 en Procter & Gamble España, SA. En 1990, pasó al Grupo Aeronáutico CASA donde llego a ser Director de Asuntos Jurídicos y Secretario General. En al año 2000, se une al Grupo EADS como VP Head of Contracts, Litigation and Intellectual Property. Desde 2006, era Director Juridico de EADS International. Cursó un master en el Instituto de Empresa tras finalizar sus estudios en la facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.

Como abogado de empresa internacional, Pedro tiene una reconocida experiencia en compliance. Representa a EADS en grupos internacionales a cargo de iniciativas punteras en la materia, tales comoel grupo de trabajo anti-corrupcion dela CCI. Ha contribuido muy activamente a la redacción y puesta en practica de los Common Industry Standards (“CIS”) de la Asociación Europea de la Aeronáutica y la Defensa (“ASD”), así como a los Global Principles of Business Ethics for the Aerospace and Defense Industry de las asociaciones europeas y norteamericanas (AIA/ASD)

¿Sr Montoya, podría hacernos un balance de estos dos años al frente de los programas de compliance de Eads a nivel mundial?

El grupo EADS decidió en el 2008 desarrollar un programa de compliance, organizándolo de forma independiente. Para eso lo mejor es recuperar las mejores prácticas del grupo y dotarlas de un sistema articulado que responda a las exigencias de las legislaciones que existían ya y de otras que han ido surgiendo como el vigente Código Penal

¿Cómo está estructurada esta iniciativa dentro de lo que es EADS como grupo?

Lo que se hizo especialmente fue crear una función nueva que depende directamente del Consejero Delegado del Grupo, con acceso al Comité de Auditoria del Consejo de Administración. La decisión de separarlo de otras funciones preexistentes era para dotarlo de mayor independencia. Pero al mismo tiempo el equipo tiene que estar próximo a la operativa del negocio. Por tanto combinando independencia con eficacia se desarrolla un equipo que va desde el Chieff Officer hasta la última línea de negocio, con un doble reporte tanto a la línea de dirección como a la propia línea de compliance

¿De qué forma le afecta en el desarrollo de sus programas de compliance que Eads sea una empresa global?

Pues no cabe duda que es un reto pero también una necesidad. Creo que siempre hay que respetar las particularidades culturales de los individuos y de las comunidades donde operamos pero a la vez tener unas directrices muy claras
Nuestra responsabilidad es establecer un Código Etico que nos de una línea de conducta y establezca unos valores y unas pautas que sirvan para cualquier empleado del grupo

¿Se puede establecer un paralelismo entre el modelo de prevención norteamericano, pionero en estos temas, con el que se impulsa desde el Código Penal español?S

Si, claro que si. Nos gusté o no hay que inspirarse en los programas de compliance de EEUU por una cuestión de madurez. Las empresas americanas, obligadas por la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero de 1977 establecieron estos programas, en lo relativo a la prevención de la corrupción. Recordamos que en aquella época hubo varios escándalos corporativos. Estos programas los han ido mejorando tanto en su alcance como en sus respectivas modalidades. Al mismo tiempo se han ido estandarizando, de forma que las autoridades americanas por un lado y, por otro, los poderes públicos reconocen las características que debe tener un programa de compliance eficaz

Hablemos de esas características, ¿Cuáles son los rasgos que definen el programa de compliance de EADS?

Nosotros nos hemos dotado de una hoja de ruta. Lo que hemos hecho es adaptarnos a los siete pasos que se describen en las Federal Centers Egualans, adaptarlos a nuestra organización de tal forma que comenzamos con un análisis de riesgo, porque cualquier programa de compliance tiene que arrancar de esta vertiente. Hecho este análisis podemos adaptar el programa a las características, tamaño y actividad de la empresa

A partir de ahí, es evidente que el Código Etico de la empresa debe actualizarse periódicamente y debe declinarse en políticas que aborden los riegos principales. Esta políticas y estas conductas tienen que comunicarse a los empleados a través de un equipo debidamente cualificado para ello que, a su vez, procure detectar las preocupaciones de los empleados y tratarlas adecuadamente.

En definitiva, un programa de compliance lo puedes articular en tres, cinco o siete pasos. No hay muchas diferencias entre ellos según comentan las autoridades americanas. Recientemente la ley anticorrupción inglesa utiliza la misma terminología. Para su próxima entrada en vigor va a establecer unas directrices que todos esperamos, aunque en su borrador se deja traslucir que tiene las mismas características que nuestro Código Penal.

¿Por qué es tan importante para un programa de compliance que exista un Código Etico en una empresa?

Todo programa ético y de cumplimiento debe estar apoyado por el liderazgo de la empresa. Debe estar ejemplo a través de los líderes de la empresa. Este ejempo tiene que articularse y documentarse. El Código Etico debe ser un documento fundacional en la empresa. Debe ser claro, asequible a los empleados; además debe facilitarse su compresión y debe articularse con políticas concretas para tratar aquellos temas que por su complejidad no tienen todo su desarrollo establecido en el citado Código

¿Cuál es la clave para saber implicar a toda la empresa de este sentimiento de hacer las cosas bien?

Primero hay que hacerles bien que es un factor de sostenibilidad y de desarrollo de la empresa. Tienen que sentirlo como parte suya. Evidentemente para lograr eso hay que divulgarlo; comunicarlo: tratar con respeto una materia que toca en seguida aspectos de moral privada. Que los empleados sientan que si bien es un programa dirigido desde la alta dirección, se hace entre todos. La ética, el cumplimiento normativo es responsabilidad de todos. Y este es el mensaje para que los empleados lo sientan como suyo. Puedo comentarle que hay estudios que señalan la relación directa entre el grado de satisfacción y la implicación de los empleados a la hora de de desarrollar un programa sincero y directo ético

¿Cómo valora que en el articulado del nuevo Código Penal que las empresas dispongan de un programa de compliance sea un atenuante ante una posible pena?

Ha permitido, sin lugar a dudas, al ordenamiento jurídico español ponerse en línea con otras legislaciones de nuestro entorno. Evidentemente hay otros legislaciones de las que ya hemos hablado, como la norteamericana, la ley anticorrupción inglesa a punto de aprobar.

Además están las recomendaciones de la OCDE de diciembre de 2009 con motivo del décimo aniversario de la entrada en vigor de la Convencion Anticorrupcion que recomendaba a los estados miembros la introducción de programas eficaces de prevención de la corrupción como un requisito para participar en contratos públicos y percibir subvenciones.

Normalmente si hay una recomendación de este tipo se convierte, y eso nos lo dice la experiencia en una norma de obligado cumplimiento y esto es lo que ha hecho el Código Penal español, anticipándose un tiempo a lo que veremos en países de nuestro entorno.

Por último, ¿comparte usted la opinión de algunos de sus colegas sobre la criminalización de la vida de los empresarios con la aprobación de este Código Penal?

Sinceramente no lo creo. No comparto este punto de vista. He tenido la oportunidad de dar mi opinión, en los mismos términos en Reino Unido, donde hay una polémica muy importante, lo que ha hecho retrasar . Quizás en España hayamos sido más salvajes, en el sentido que el Código Penal ha entrado en vigor.

Sin embargo que la empresas tengan que prepararse antes que entrara en vigor la norma no tiene mucho sentido porque el empresario siempre tiene la exigencia de prevenir prácticas criminales existía ya en nuestro Derecho. Lo que hace el Código Penal es articularlo dejando claro al responsabilidad penal de las personas jurídicas pero también atenúa esa responsabilidad como recompensa a esas organizaciones que han invertido recursos y tiempo en montar un programa de compliance eficaz.

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