Captura de pantalla 2013-02-15 a las 12.25.17El Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB) ha celebrado esta semana la segunda Feria de la Abogacía, una iniciativa pionera en nuestro país que tiene como objetivo que los letrados conozcan técnicas para hacer networking, facilitarles las herramientas para mejorar la gestión del despacho y crear sinergias profesionales con abogados de otros países.

Pedro Yúfera, decano del ICAB y del Consejo de Colegios de Abogados de Cataluña (CICAC), tiene claro que más que una estrategia de negocio, la internacionalización de los despachos es una necesidad. No sólo porque la crisis está obligando a muchos bufetes españoles a ampliar el mercado fuera de nuestras fronteras, sino porque el mundo es cada día un poco más global.

Por ello, y después de haber organizado eventos para abogados españoles en distintas partes del mundo y percatarse del alto coste que ello suponía para las firmas de menor tamaño, el decano de esta institución decidió invertir el recorrido y traer a grandes profesionales de la abogacía a la Ciudad Condal. Así nació esta iniciativa que ahora ya se ha convertido en cita bianual y que este viernes cierra su segunda edición con una cena de gala.

Al margen de este evento, Yúfera también valora en esta conversación los últimos acontecimientos ocurridos en materia legislativa como la aceptación a trámite de la ILP sobre desahucios, el anuncio del ministro de Justicia sobre la reducción de algunas tasas judiciales o la convocatoria de huelga de jueces y fiscales programada para el próximo miércoles, día 20 de febrero. 

¿Qué destacaría de esta feria?

La feria es un evento bastante importante. La idea es que el lugar de vender máquinas, nosotros vendemos abogados, por lo que intentamos fomentar la relación entre compañeros de distintos países.

Para conseguir esto, una posibilidad es hacer congresos donde se habla de cuestiones teóricas y la gente aprovecha después para hacer contactos. Aquí nos ahorramos toda esa parte y vamos directamente al tema de las relaciones.

Parece que este año la participación es algo más baja respecto la última edición.

Sí, es un poco más baja pero hay que ver el porqué. Dado que los que se registran son despachos, puede ser que desde una misma firma vengan dos o tres abogados por lo que al final venga más gente. Es una cuestión que tendremos que valorar al final.

Desde que ocupa el cargo de decano, el ICAB ha potenciado mucho la internacionalización de despachos. ¿Cree que es la clave del negocio ahora mismo?

Yo creo que es absolutamente fundamental. Tener una visión localista ya no sirve. Vivimos en un mundo globalizado y hay que fomentar que estas necesidades que se repiten cada vez más, puedan solucionarse. Y lo que hacemos nosotros es dar herramientas para que esto pueda desarrollarse.

¿Qué opinión le merece que el Congreso haya aceptado a trámite la Iniciativa Legislativa Popular sobre desahucios?

Creo que era algo lógico si se lo estaban pidiendo un millón y medio de personas. Hacer oídos sordos es absurdo. Esta iniciativa legislativa se tenía que aceptar y lo que hay que hacer ahora es estudiar si es posible llevarla a cabo, o si hay otros caminos o medios posibles. Pero lo que está claro es que alguna actuación debe hacerse.

¿Qué postura tiene sobre la dación en pago retroactiva?

Desde el Consejo de Colegios de Abogados de Cataluña ya presentamos unas propuestas en las que no contemplábamos la dación en pago como tal porque se trata una figura mucho más complicada de lo que parece. Además, da la sensación de que con esto se acaba el problema mientras que en realidad, las personas desahuciadas se quedan en la calle.

Nosotros ya planteamos propuestas y cambios de cuestiones absolutamente procesales, que, modificando seis o siete artículos, pueden dar muchas soluciones sin resultar un tema tan complicado.

Una de las principales propuestas es el derecho a la segunda oportunidad para las personas físicas, ¿no?

Exacto. En el fondo se trata de un tema de segunda oportunidad. En el ámbito empresarial, una empresa se extingue y después puedes constituir otra de nueva. Pues a una persona física no hace falta que la mates para intentar solucionar sus problemas. Esto es lo que hay que regular.

¿Cómo cree que evolucionará el trámite parlamentario? ¿No ve posible que vuelvan a hacerse oídos sordos?

Algún día hay que tomar decisiones. Y yo espero que sean diligentes.

¿Cómo valora el anuncio del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, sobre la reducción de algunas tasas judiciales?

Lo que espero es que sea una realidad. De momento, lo que ha dicho el ministro, con palabras bastante ambiguas, es que a raíz de las propuestas que le hizo la Defensora del Pueblo, modificará las tasas. Pero además de decirlo, lo que tiene que hacer es modificarlas.

El plazo para que Soledad Becerril presente el recurso de inconstitucionalidad termina el día 21 y me gustaría que se presentara. Después ya hablaremos. Lo que no puede ser es que Gallardón diga que se reducirán, que no se presente el recurso, y que al final no se haga nada. Entonces llegaríamos tarde.

De todos modos, ya se han presentado muchos recursos desde varias instituciones como el CICAC. El de la Defensora del Pueblo tampoco sería imprescindible, ¿no?

No, pero todos los recursos son bienvenidos para demostrar que esto se debe cambiar.

Las tasas judiciales son precisamente uno de los motivos por los que jueces y fiscales han conovcado la jornada de huelga para el próximo día 20. ¿Apoya esta medida de protesta?

Por supuesto. Una de sus reivindicaciones es la eliminación de esta ley de tasas, así que desde el Colegio la apoyamos completamente.