El endeudamiento en España sigue golpeando a miles de familias y empresarios autónomos que ven cómo tienen que recurrir a préstamos personales, hipotecas o microcréditos cómo única salida para eliminar por fin sus deudas.

segunda oportunidad - diario juridico

De hecho, según los datos del Banco de España, la deuda bancaria de las familias españolas, aunque ha decrecido en diciembre de 2019, todavía se sitúa en los 703.706 millones de euros. La deuda de las empresas, por otro lado, se incrementó un 0,8% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 892.830 millones de euros.

Una situación que, muchas veces, lleva a la ruina a particulares y personas físicas que ven cómo no pueden afrontar las deudas contraídas, con bancos y entidades financieras.

Por ello desde Reclama Por Mí informan de una alternativa para acabar con esta situación y empezar de cero, la Ley de Segunda Oportunidad. Esta medida tiene como objetivo permitir que una persona física o autónomo, tras un fracaso económico, empresarial o personal, tenga una segunda oportunidad y pueda rehacer su vida sin tener que arrastrar deudas de forma indefinida que difícilmente podrá satisfacer a lo largo de su vida. 

El primer paso del proceso de la Ley consiste en intentar un Acuerdo Extrajudicial de Pagos para el pago de la deuda. Una vez rechazado el acuerdo extrajudicial de pagos, el deudor puede solicitar el beneficio de segunda oportunidad (BEPI). En este punto empezaría el proceso judicial de concurso de acreedores. Durante este proceso se busca que el deudor liquide sus compromisos de pago. El juez será quien determine qué porcentaje de la deuda se le perdona al deudor.

Bajo este criterio la persona que quiere acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad (LSO) entraría en el concurso de acreedores, proceso judicial mediante el cual las familias y emprendedores pueden reestructurar su deuda y cancelarla en prácticamente todos los casos. Pero ¿qué tipo de créditos se exonerarían en un concurso de acreedores?

Desde la plataforma explican qué tipos de deudas existen y cuáles son las más comunes por las que uno puede acogerse a la ley.

Habitualmente se habla de dos tipos de créditos que se podrían exonerar: las deudas que se generan durante el concurso de acreedores (créditos contra la masa) y las que se generaron con anterioridad a su presentación (créditos concursales). Dentro de los estos últimos se encuentran los créditos privilegiados, los créditos ordinarios y los créditos subordinados

Los tipos de deudas más comunes que han registrado tanto personas particulares como autónomos en sus consultas sobre  la Ley de Segunda Oportunidad:

 

Préstamos Personales:

Los préstamos personales o de consumo pueden definirse como un contrato por el que la entidad financiera le adelanta una cantidad de dinero a otra persona, con la obligación de que devuelva el principal, más los intereses. Generalmente este tipo de financiación es uno de los principales motivos de endeudamiento como resultado de contratarlo, bien sea por un imprevisto, por comprar un bien o embarcarse en un proyecto profesional.

 

Créditos rápidos o microcréditos: 

Muy similares, aunque no iguales, son los microcréditos (o mini préstamos). La diferencia se encuentra en que la cantidad de dinero prestada y el tiempo en devolverlo es menor , ademas de la facilidad a la hora de solicitarlo. Sin embargo, las consecuencias son las mismas. 

Este tipo de financiación se concibieron para facilitar el crédito de forma ágil y permitiendo que personas con menos recursos pudieran acceder a ello buscando una vía alternativa a otras entidades de crédito. No obstante, detrás de estos créditos rápidos se pueden esconder unos intereses elevados que han provocado que las personas que han contratado este tipo de créditos se vean envueltas en una espiral de deudas y deseen acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.

 

Deudas con Hacienda y Seguridad Social

Asimismo, tras un fracaso empresarial deben dinero a Hacienda o a la Seguridad Social. Tras la publicación en el BOE de la LSO, las deudas contraídas con las Administraciones Públicas, no se podían cancelar bajo la Ley de 2 Oportunidad. 

Muchos autónomos no entendían que este tipo de deudas quedaban al margen de la normativa ya que suelen ser las más frecuentes, por lo que desde el pasado 2 de julio de 2019, gracias a una sentencia del Tribunal Supremo sentenciaba que los créditos públicos debían ser incluidos en la Ley de la Segunda Oportunidad. 

El fallo otorga la capacidad a los tribunales de exonerar un porcentaje que puede llegar a superar el 70% de las deudas con Hacienda y Seguridad Social, en algunos casos, y de ordenar, limitar y cuantificar el fraccionado de los pagos del resto de la deuda.

 

Hipotecas

Por último, una de las deudas más comunes se crean al solicitar un préstamo hipotecario. En el caso de las deudas de hipotecas, se podría cancelar la cantidad restante de pago de la hipoteca una vez que realice la entrega o liquidación de la vivienda. A partir de ese momento, el deudor podrá ser exonerado del pago de la cantidad restante de su hipoteca. 

“Queremos que se conozca esta ley y animamos a todos las personas afectadas a preguntar a un abogado experto cómo acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad” afirma Javier Moyano, CEO de la plataforma.

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