“Malware”, “phishing”, “backdoor” o “fraude del Ceo” son sólo algunos de los peligros a los que se enfrentan las empresas españolas en la actualidad. Hasta hace unos años, el mayor peligro a los que se enfrentaba una empresa o un pequeño negocio era que unos delincuentes destrozasen de forma física la puerta y entrasen robar. Sin embargo, todo eso ha cambiado ya que nos hemos acostumbrado a escuchar las palabras ciberdelincuente, ciberdelitos y ciberataque casi a diario.

Y es que, cabe señalar que, según los expertos el 43% de los ciberataques van dirigidos a empresas, un hecho que supone el cierre de 6 de cada 10 seis meses después ante la magnitud del problema causado. Y es que más del 70% de las pymes son altamente vulnerables y aún no lo saben.

Hoy en día, un ciberdelincuente, a miles de kilómetros de distancia, puede acceder a un ordenador, robar las cuentas bancarias de los clientes de una empresa y, además provocar un parón de los sistemas informáticos que impida el buen funcionamiento de la misma. Si a ello le sumamos la suplantación de identidad por reconocimiento facial derivado de los datos extraídos a través de aplicaciones gratuitas y comúnmente usadas como FaceApp o TikTok, entre otras, la bomba puede ser explosiva.

Cuando esto ocurre, comienza un oscuro viaje de contratiempos y gastos que, en ocasiones, puede llegar a costar grandes sumas de dinero e incluso el cierre definitivo y demandas de clientes posterior al ciberataque. Lo peor de todo es que tanto pymes como autónomos creen que esto sólo les puede ocurrir a las grandes empresas por su condición, pero no es así. Miles de comercios electrónicos y empresas pequeñas son atacados diariamente provocando innumerables daños sin ni siquiera acercarse al lugar de operaciones.

Y es que según datos del CNI, el pasado 2019 gestionó casi un total de 43.000 ciberataques, un 12% más que el pasado año. Sin embargo, estos dados se ven duplicados este 2020 con motivo de la pandemia. Por su parte, otro dato significativo que debemos de tener en cuenta es que, en lo que va de año, la Agencia Española de Protección de datos, AEPD, ha notificado ya 1.107 brechas de seguridad que afectan a datos personales, un 20% más que en el mismo periodo de 2019.

Es por ello que, cada vez son más las empresas que se deciden por contratar un seguro que les dé cobertura ante ciberataques y que, comúnmente, se conocen ya como ciberseguros. Según datos del Eurostat del 2019, España fue uno de los países europeos con el mayor porcentaje de empresas que contrataron un seguro ante posibles incidentes informáticos o ciberataques. Para decidirse por uno es clave el buen asesoramiento para entender las características de la póliza y de qué manera nos pueden proteger ya que no todos son iguales y solucionan los mismos conflictos una vez que tenemos el problema. De hecho, el sector jurídico, cada vez más comprometido con el compliance y la evolución de su tecnología interna ha comenzado también a hacer uso de ellos con el fin de proteger los datos de sus clientes.

Por todo, tanto la concienciación, la formación y conocimiento de los tipos de ciberataques existentes; así como las nuevas formas de protección de datos son los principales retos a los que se enfrentan las empresas españolas.


Sobre el autor

  • Eduardo Cantalapiedra Barrocal
  • Socio director de Cantalapiedra Asesores
  • Abogacía y Correduría de Seguros en León

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