Generar mayor  credibilidad en la economía española, por un lado y, ayudar a la consolidación de nuestras entidades financieras, de tal forma que su reconversión ayude a corto plazo a que fluya el crédito en familias y empresas, son dos de los objetivos de la reforma del sistema financiero que ha tenido una doble presentación. Si ayer jueves, en un ambiente de máxima expectación en el Ministerio de Economía, tan solo comparable a aquella cita en el Banco de España, donde el gobernador, Fernández Ordóñez, presentaba los datos de estress de nuestras entidades financieras, se mostraba ante los periodistas que estábamos allí reunidos el núcleo general de esta reforma, hoy supimos, tras las deliberaciones del Consejo de Ministros que, tras un informe del Banco de España, el Gobierno creará topes salariales para los directivos de estas entidades. Serán de 600.000 euros para aquellas instituciones que haya pedido ayudas al FROB y de 300.000 para directivos de cajas intervenidas.

Este nuevo esquema del sistema financiero que deberá estar culminado a final del mes de diciembre hay que verlo tal y como señaló Soraya Sáenz de Santamaria, vicepresidente del Gobierno como uno los ejes básicos –junto al presupuestario y al laboral- del programa de reformas estructurales del Gobierno, que forma parte de los compromisos asumidos por España con sus socios comunitarios y es clave para recuperar la confianza de los mercados financieros internacionales.

Precisamente una de las cuestiones que no concretó el Ministro de Justicia ayer en la multitudinaria presentación ante los medios de su reforma, tenía que ver con los sueldos de los directivos de las entidades financieras. Hoy hemos podido saber que habrá un tope salarial fijado a instancias de un informe del Banco de España. De esta forma, dirigentes de empresas intervenidas no podrán superar sus salarios los 300.000 euros al año y otras entidades que hayan pedido ayudas públicas al FROB como son BFA-Bankia, Banca Cívica, BMN y Caja España, no podrán cobrar remuneraciones anuales superiores a 600.000 euros.

Dar salida al stock de viviendas

Con esta reforma se pretende disipar las dudas del mercado sobre la valoración de los activos inmobiliarios (suelo, promociones y viviendas) que tienen las entidades en sus balances, proceso que incentivará la salida al mercado de viviendas a precios más asequibles.. De esta forma están obligadas a generar más provisiones por valor de 50.000 millones y a dar salida al mercado a todas sus viviendas con un precio inferior en un 35 por cien al fijado en el mercado

Preguntando De Guindos si esta reforma tendrá alguna influencia en el déficit público, el titular de economía dejo claro que “A diferencia también de lo ocurrido en otros países, en el caso español la reforma no tendrá impacto en el déficit público; es decir, no supondrá coste alguno para el contribuyente, ya que los saneamientos los asumirán las propias entidades con cargo a resultados o a capital, para lo que se habilitan plazos razonables.”. En este sentido el FROB que ya ayudó en las primeras fusiones de cajas amplia su cobertura de 9.000 a 15.000 millones de euros para acelerar estos movimientos de fusiones.

Precisamente esos 6000 millones que aporta de nuevo el FROB son equivalentes, según expertos consultados por DIARIOJURIDICO, a los ingresos que se tienen previsto por la última subida de diciembre del IRPF

Saneamiento de activos inmobiliarios

En la actualidad, uno de los principales lastras de crecimiento de las entidades financieras son sus activos inmobiliarios.  Es posible que existan un millón de pisos nuevos sin vender lo que supone unos  323.000 millones de euros (a 30 de junio de 2011), de los que 175.000 millones se encuadran en la categoría de problemáticos (88.000 millones en suelo y promoción en curso y 87.000 millones en promoción terminada y viviendas adjudicadas). Los niveles medios de cobertura actual de las entidades sobre el conjunto de activos problemáticos se sitúan entre el 31% (suelo), 27% (promociones en curso) y  25% (promoción terminada y viviendas).

La incertidumbre sobre la valoración de estos activos es uno de los factores que dificultan a las entidades acudir a los mercados de financiación mayorista,  con la consiguiente detracción de crédito para financiar al sector privado de la economía. Por ello es imprescindible clarificar el panorama y situar la valoración de activos en una posición más acorde con la del mercado.

Con este objetivo, se establecerán saneamientos adicionales por un valor total de 50.000 millones de euros a través de nuevas provisiones y colchones de capital. Aquellas entidades que participen en procesos de fusión (consolidación) tendrán unas condiciones más flexibles para adaptarse al nuevo marco. El objetivo es lograr un ajuste en el exceso de capacidad del conjunto del sector y que mejore la eficiencia de las nuevas instituciones. En definitiva, menos entidades pero más saneadas.

Para los activos problemáticos se establece una provisión específica, con una dotación extraordinaria con cargo a resultados, por un importe próximo a 25.000 millones de euros. Se prevé, además, un colchón de capital del 20% sobre suelo y del 15% para promoción en curso, que irá con cargo a beneficios no distribuidos, ampliación de capital o conversión de híbridos (preferentes, bonos convertibles, deuda subordinada…), por un importe estimado en torno a 15.000 millones de euros.

La suma total de saneamiento, considerando las provisiones y el colchón de capital, ascenderá a 50.000 millones de euros, una cifra que tiene carácter extraordinario y se exigirá, por tanto, de una sola vez. Se trata de un esfuerzo de saneamiento muy sustancial, habida cuenta de que el realizado por el sector bancario español desde 2008 a junio de 2011, con provisiones específicas, alcanzó 66.000 millones de euros.

Concentración para ser más solventes

El régimen de fusiones previsto en la norma que mañana aprobará el Consejo de Ministros establece que las entidades que opten por esta vía deberán presentar un plan de viabilidad y medidas de gobierno corporativo que hagan posible una integración rápida y eficiente. Asimismo, las entidades en proceso de fusión deberán asumir compromisos de ampliación en la concesión de crédito.

Los plazos para resolver los procesos de concentración serán extremadamente reducidos. Las entidades deberán presentar los proyectos de fusión antes del próximo 30 de mayo y las solicitudes se resolverán en el plazo de un mes.

Para impulsar este proceso de fusiones y consolidación del sector, los saneamientos exigidos se realizarán durante dos ejercicios. El saneamiento requerido de los activos se podrá hacer contra el patrimonio. En caso de acudir a la financiación del Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria (FROB), lo podrán hacer a través de bonos convertibles contingentes. La dotación patrimonial del FROB aumentará hasta 15.000 millones de euros, de tal forma que se mejora su capacidad de endeudamiento.

En definitiva, con este significativo esfuerzo de saneamiento se conseguirá un mejor acceso de las entidades de crédito a los mercados de capitales, y una mejora del flujo de crédito a la economía real, con un impacto positivo sobre la producción y el empleo. Además, facilitará la salida al mercado de los activos inmobiliarios en poder de la banca, con el consiguiente abaratamiento de la vivienda.

Puedes consultar este documento sobre la reforma financiera en este documento adjunto;

120202_PRESENTACION_Reforma_financiera

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