El próximo 28 de enero se celebra el Día Europeo de Protección de Datos, una fecha especialmente importante este año, en el que la digitalización se ha acelerado y ha obligado a los ciudadanos a aportar información personal para gestiones en las que antes no era necesaria; se han adoptado medidas extraordinarias con motivo de la pandemia, hay novedades como el Reglamento e-privacy y el Gobierno ya trabaja en la trasposición de la Directiva de la UE que obligará a organismos públicos y grandes empresas privadas a disponer de un Canal de Denuncias.

Los expertos de IDBO Consultants y Procesia analizan en qué acciones cotidianas están en riesgo nuestros datos, cuáles son las últimas novedades y han creado un Canal de Denuncias seguro para que la persona que sospecha que pueda existir una irregularidad en su empresa la pueda comunicar.

El abogado Hipólito Rodríguez Martínez explica que se trata de no bajar la guardia, más teniendo en cuenta que España es pionera en el derecho a la protección de datos que ya recogió en la Constitución. «Este derecho es la antesala para la protección de otros derechos y libertades fundamentales. Por regla general, a nadie le gustaría que sus datos personales, ya sean identificativos, de salud, laborales o bancarios, fueran de acceso abierto o público por todo aquel que quisiera consultarlos; de ahí la importancia de respetar la normativa vigente», explica.

Acciones cotidianas de alto riesgo

«La pérdida del control sobre nuestros datos nos pone en peligro ante posibles situaciones como suplantación de identidad, extorsiones o estafas», advierte Hipólito Rodríguez. La lista de acciones cotidianas en las que estamos expuestos es enorme. Con el uso del smartphone, el ordenador, la presencia de cámaras de video-vigilancia en las calles, establecimientos y edificios públicos se han multiplicado los supuestos. Y, por supuesto, al realizar trámites electrónicos con la Administración, el banco, etc.

El experto lo explica así: «Las bases de datos se alimentan de información que refleja nuestra vida a través de hábitos, gustos, comportamientos, capacidad económica, localización… La información solo está bajo control si somos conscientes de los derechos que nos asisten para saber en cada caso a quién se la facilitamos y para qué la va a utilizar. Las personas tienen que conocer que existe el derecho a acceder a los datos, a rectificarlos y a suprimirlos; incluso a reclamar por un tratamiento ilícito o incorrecto».

Las últimas novedades en protección de datos

El auge de la digitalización hace que se deban adoptar medidas de seguridad adecuadas. Y es importante el llamado derecho al olvido, que implica que podemos solicitar a través de los buscadores de internet (Google, Bing, Yahoo) que no se haga referencia a información obsoleta o sin interés público. Podremos pedir que no aparezca, con alguna excepción: «Solo dejará de ser visible cuando la búsqueda se realice a través del nombre de la persona que ejerció su derecho. Pero las fuentes permanecerán inalteradas y el resultado se seguirá mostrando cuando la búsqueda se realice por cualquier otra palabra o término distinta», explica el experto.

Entre las novedades, está el Reglamento e-privacy, un proyecto de Ley del Consejo de la UE que regula las comunicaciones electrónicas en servicios y redes disponibles públicamente para los individuos dentro de la Unión Europea y que está en proceso de negociación sin fecha aún de aprobación.

También está pendiente la transposición de la Directiva 2019/1937 de la UE, por el Estado Español que, según Hipólito Rodríguez, «condicionará que muchas empresas revisen si cumplen con la normativa de protección de datos, ya que se debe proteger la confidencialidad de la identidad del denunciante en todo momento, se permiten las denuncias totalmente anónimas y se establecen unos plazos de conservación de las denuncias presentadas». Para todas estas cuestiones, IDBO Consultants y Procesia han creado un Canal de Denuncias en red que facilita el cumplimento de la mencionada Directiva de la UE, la protección de datos, la seguridad y un proceso rápido y sin interferencias.

Medidas temporales para hacer frente a la pandemia

La toma de temperatura y el certificado covid son medidas necesarias para poder controlar la pandemia y proteger la salud de la ciudadanía en general, pero implican que terceros tengan acceso a información que, en situaciones normales, no habrían conocido. Por eso están dentro de categorías especiales de datos.

Para el experto, se trata de excepciones razonables, pero señala: «Entendemos que se deben limitar e implantar con todas las garantías a casos concretos con la finalidad de que nuestros derechos fundamentales no se vean afectados. Es evidente, que esta medida desaparecerá en cuanto este virus nos abandone o su incidencia sea mínima».

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