La Cámara Alta aprobó el pasado julio, con el rechazo de PP y UPN, esta reforma de su Reglamento que tendrá un coste de 11.950 euros por sesión.

El Pleno de enero, que es extraordinario, comenzará hoy por la tarde con la habitual sesión de control al Gobierno y el uso de las lenguas cooficiales se hará efectivo por primera vez con el debate de las dos mociones consecuencia de interpelación que hay previstas en el orden del día.

En estas dos iniciativas parlamentarias, así como en las mociones que se debatirán al día siguiente, los senadores podrán realizar su intervención en la lengua que deseen, para lo cual la Cámara ha reorganizado su presupuesto y ha destinado para cubrir los nuevos gastos los ya previstos para la traducción de las sesiones de la Comisión General de Comunidades Autónomas, el único foro en el que hasta ahora estaba permitido el uso de todas las lenguas.

En cada sesión de la Cámara Alta trabajarán siete intérpretes que se dedicarán a traducir al castellano la intervención del orador, aunque no al contrario. En concreto, dos traductores serán los encargados del euskera, tres del catalán y valenciano y otros dos del gallego. Ellos mismos serán, además, los encargados de traducir por escrito las intervenciones para incluirlas en el diario de sesiones.

El Senado dedica en su presupuesto de 2011 un total de 350.000 euros destinados al uso de las lenguas cooficiales. De ellos, 250.000 son para los Plenos mientras que los 100.000 restantes son para las reuniones que pueda haber de la Comisión General de Comunidades Autónomas. El único desembolso adicional ha sido la adquisición de los 400 auriculares que usarán los senadores y que ha tenido un coste de 4.500 euros.

La primera de las iniciativas que tendrá oportunidad de debatirse en cualquiera de las lenguas del Estado será una moción consecuencia de interpelación que será defendida por Ramón Aleu, portavoz de la Entesa Catalana de Progrés -grupo formado por PSC, ERC e ICV-, relativa al abandono escolar.

Para el propio Aleu, la reforma que permite el uso de las lenguas cooficiales en el Pleno es “un hecho histórico” porque supone un “reconocimiento de España tal y como es, precisamente en el Senado, que es la Cámara donde están representados los diversos territorios”.

También considera que es “una gran noticia para Cataluña” y ha destacado “se ha cumplido el compromiso de que este avance no signifique un gasto económico adicional porque el presupuesto del Senado no se ha incrementado, más bien al contrario”.

Según el portavoz, para la Entesa “sería también muy importante que los senadores y las senadoras del Partido Popular, que votaron en contra de este cambio de Reglamento, hablen en sus lenguas propias en el Pleno”.