La iniciativa recibió el apoyo de todos los grupos excepto el PP, que se abstuvo, y su jefe, Alberto Fernández Díaz, dijo que deben adaptarse a los cambios.

El presidente de ERC en el Ayuntamiento, Jordi Portabella, reclamó “dejar en paz” las cajas para que puedan tomar las decisiones que toquen, tanto económicas como sociales.

Portabella defendió que la función de las instituciones en ellas debe ser como acompañantes.

El edil Joaquim Mestre (ICV-EUiA) apostó por compatibilizar su viabilidad con mantener las competencias catalanas.

El concejal Antoni Vives (CiU) consideró que aún se puede hablar de sistema financiero catalán gracias a las cajas y algún banco.

Instó a preservar su independencia política ante el peligro que Madrid no la garantice.

Precisamente la despolitización de las entidades que asegura la ley de cajas catalana fue elogiada por el tercer teniente de alcalde de Hacienda, Jordi William Carnes (PSC).

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.