Modificaciones legislativas de calado; decisiones judiciales o de los organismos reguladores destacadas y nuevas ideas para gestionar las firman legales forman parte de forma habitual de los contenidos de la actividad de Fundación Fide, una entidad que a lo largo de su trayectoria da se ha convertido en referencia como lugar de intercambio de ideas y debates para el profesional del mundo jurídico.”Nacimos en plena crisis, por octubre del 2007, explica Cristina Jiménez Savurido, su presidente “y la verdad que a lo largo de estos tres años no hemos dejado de innovar, tanto en nuestra actividad como en el desarrollo de cursos y monográficos!.”Reconoce que el abogado en estos momentos vive un nuevo proceso de transformación; donde una de sus asignaturas pendientes es desarrollar de forma plena la internacionalización de su firma “resulta fundamental acompañar a tus clientes allí donde vaya”. En esta vuelta de nuevo al trabajo, tras el paréntesis vacacional, FIDE seguiré siendo el lugar clave de diálogo y debate entre los profesionales del sector, donde los temas laborales, de Derecho de la Competencia y Concursal ocuparán gran parte de sus convocatorias.

La Fundación FIDE constituye hoy un lugar de encuentro permanente de profesionales del más alto nivel o con una larga trayectoria profesional, que desarrollan su actividad en las empresas, los despachos profesionales y la Administración Pública.

Las materias que se tratan, los perfiles de los participantes y la metodología de los debates y encuentros permite a todos los asistentes, no solo tener una aproximación directa con las cuestiones relevantes del mundo jurídico económico, sino también debatirlas entre ellos con conocimiento directo de las opiniones de sus autores.

La información y contenido de los foros y debates permiten conocer de primera mano las resoluciones, normas o cuestiones que surgen a diario en el entorno jurídico-empresarial, y las conclusiones que se alcanzan, atendido el nivel y conocimiento de todos los asistentes, garantizan su utilidad práctica e inmediata para todos los asistentes.

Cristina Jiménez Savurido, nuestra interlocutora es Presidente de la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa (FIDE), de la que fue Patrono fundador. Magistrada en excedencia es Abogada en ejercicio desde el 2000.

Señora Jiménez, ¿cómo afronta FIDE este nuevo curso profesional, como entidad aglutinadora del mundo legal?

Afrontamos este nuevo curso académico con la solidez que da el trabajo de estos tres últimos años a nuestras espaldas. Hay mucha ilusión y tenemos el reto importante de mantener nuestro nivel de calidad en todas nuestras convocatorias. Queremos mantenernos como uno de los lugares imprescindibles de los profesionales del Derecho y del mundo jurídico económico; un espacio donde éstos intercambian opiniones y debaten las cuestiones claves del mundo legal en el que viven. Precisamente nuestro contacto directo con la actualidad de estos profesionales hace más sencillo señalar los temas que vamos a abordar a partir de este mes de septiembre. También no cabe duda que nuestros debates ayudan a estos profesionales a saber cómo gestionar determinadas cuestiones que influyen en la actividad de su bufete u organización.

En este contexto, ¿qué temas van a ser clave por su trascendencia en el mundo legal y en la actividad de su institución?

Es evidente que la crisis global que vivimos va a ser el hilo conductor de muchas de nuestras actividades. Es el caso del Foro de Urbanismo y Construcción donde abordaremos las nuevas oportunidades de negocio en esta actividad al hilo de sus consecuencias jurídico-económicas. Otro sector clave es el Derecho de la Competencia donde es muy posible que la actividad de los reguladores se modifique por el impacto de la crisis. En el plano laboral, qué quiere que le diga, se acaba de aprobar una nueva Reforma Laboral hace unos días, lo que hará sin lugar a dudas que el abogado ofrezca soluciones novedosas a su cliente en materia de contratación.

Habla del Derecho de la Competencia y FIDE participa de forma activa en un Congreso que tendrá lugar dentro de unos días en Madrid.

Nuestra entidad desde hace tres años organiza el Foro de Derecho de la Competencia, un lugar de encuentro y debate para los profesionales de este sector. Es un Foro diferente a los ya existentes. Los expertos que aquí acuden debaten con mucha confianza y discreción las cuestiones capitales de esta actividad. Sentamos a empresas, asesores legales y la propia Administración de tal forma que uno puede tener la visión de estos temas desde tres perspectivas diferentes.

Gracias a las gestiones de un miembro de nuestro Consejo Académico y a la buena relación que mantiene FIDE con la Comisión Nacional de Competencia ha surgido esta estrecha colaboración que se cristaliza en un Congreso sobre Derecho de la Competencia que se celebrará los próximos 23 y 24 de septiembre en Madrid. Desde FIDE coordinamos el evento tanto desde el punto de vista de contenidos como de ponentes así como su enfoque específico. Al final hemos logrado que esté representado todo el mundo legal profesional implicado de alguna forma con el Derecho de la Competencia.

Junto con esto temas que acaba de señalar, se pueden mencionar otros aspectos del Derecho más emergentes.

En este sentido hay que hablar del Derecho Concursal, emergente por la situación de crisis que vivimos. Este ha sido el motivo por el que nuestra entidad ha elaborado un programa concreto para esta actividad. No podemos olvidar que esta actividad emplea muchos profesionales y recursos para atender a empresas en crisis. Hoy en día la entrada en concurso de una empresa condiciona mucho otras actividades del mercado empresarial. Nuestro Foro integra abogados de empresa; de entidades financieras; abogados expertos de concursal en despachos de abogados; magistrados y profesionales de la Hacienda Pública. Son todos los actores que de alguna forma se involucran en los procesos concursales

¿Cómo valora los esfuerzos que se están realizando para modificar por segunda vez la actual Ley Concursal, alegando que los concursos siguen siendo poco ágiles?

Creo que a la Comisión Nacional de Codificación que se encarga de estas modificaciones le habrán llegado las conclusiones de algunos de nuestros debates en este sentido. Es evidente que los tiempos son claves y que quizás la parte inicial común es demasiado larga, sobre todo cuando se define el concurso y los acreedores que existen en ese proceso. En esta situación, con la situación de los juzgados, totalmente colapsados, hace que el juez no tenga tiempo para resolver estos temas. Otro elemento que entendemos que se va a modificar tiene que ver con las operaciones que se realizan de forma previa al concurso. Si se pueden retrotraer esas operaciones o no… Es interesante saber qué pasará con el fresh money, el dinero nuevo que dan las entidades financieras para sacar a las empresas de la crisis. Incluso si puede tener preferencia de cobro dentro del proceso concursal

Otra cuestión a analizar por la nueva Ley son los concursos de personas físicas o familias que no pueden pagar sus hipotecas. La regulación del concurso de la persona física no está solucionado. Tal y como está regulado hoy, la persona física no se libera nunca de las deudas. Los expertos aquí coinciden de la necesidad de dar una segunda oportunidad a estas personas, tal y como pasa en Estados Unidos y en otros países occidentales. Que finalizado el concurso la persona implicada pueda rehacer su vida

¿Cómo se vislumbra desde FIDE el mundo legal? ¿Hacia dónde va el nuevo rol del abogado? ¿Y el papel del magistrado?

Los abogados viven ahora una segunda transformación en este entorno de crisis. Se han adaptado al nuevo entorno y ofrecen a las empresas un asesoramiento jurídico integral de mucha calidad. Y esta calidad no se mide por horas ya. Se mide por resultados. Esto hace que los socios y los seniors de los despachos tengan una participación cada vez más activa en todos los negocios de la firma. Ahora el gran reto que tienen los despachos de abogados es su internacionalización. Tienen que acompañar a los clientes allí donde hagan negocio. Precisamente en este sentido FIDE va a organizar diferentes proyectos que ayuden a las firmas legales a contactar con otros despachos de otros países y conocer la abogacía y los negocios de diferentes lugares. Serán viajes profesionales que ayuden a conocer a aquellas firmas que lo deseen el mundo de los negocios de determinados países. En primer lugar, recibirán una formación teóríca sobre la oportunidad de negocio que pueden lograr para luego descender a la parte práctica de los contactos; de cómo generarlos y fidelizarlos a lo largo del tiempo. En este tipo de actividades es fundamental que acudas al lugar en cuestión.

Otra cuestión clave a corto plazo en los bufetes de abogados es el saber desarrollar y transmitir su propia gestión del conocimiento y de alguna forma acuñar su propio marketing jurídico; es fundamental que conozcan fenómenos nuevos como el de las redes sociales y sean conscientes de que su actividad puede generar una difusión notable

Desde su punto de vista, ¿qué es más complicado: que un abogado sepa gestionar su despacho o convertirle con la formación adecuada en un captador comercial destacado?

Hay que reconocer que los socios directores de los principales despachos de abogados de nuestro país son magníficos abogados. Algunos de ellos además han desarrollado habilidades comerciales en la captación de clientes. De todas formas es evidente que cada profesional tiene sus aptitudes y habrá algunos con mejores condiciones para la actividad comercial que otros. Todos tenemos que tener la capacidad de vender nuestro trabajo. En el caso de la abogacía es evidente que hablamos sobre todo de una cuestión de confianza. Si se logra transmitir esa confianza es bastante posible desarrollar tu cartera de clientes.

¿Es conveniente que el socio director de un despacho deje a un lado el trato con los clientes y se centre la gestión de su firma?

Creo que cualquier profesional que tenga labores directivas nunca debe dejar de lado el trato con sus clientes. Por ese motivo no es de extrañar que en algunas firmas legales la proporción sea de un 80 por ciento de tiempo de gestión y un 20 por cien para los clientes. Es fundamental que el cliente vea que no te olvidas de él y que sigues estando ahí. El socio director reparte su tiempo entre la gestión interna de su bufete y el diseño de la estrategia de la compañía, pero pese a ese trabajo es fundamental que siga teniendo la perspectiva de sus clientes.

Sobre la internacionalización de los despachos de abogados, ¿cuál es el principal hándicap de los bufetes en este sentido?

La verdad que en nuestro país somos a nivel general muy poco proclives a cambiar nuestro lugar de residencia por motivos profesionales. Los propios jóvenes abogados que inician su carrera profesional fuera de España regresan para trabajar en su firma y en su propia ciudad.

Por este déficit es evidente que el abogado no conoce a fondo los negocios del país al que quiere acudir ni las instituciones de toda índole que allí coexisten. Normalmente este conocimiento no te lo aporta otro abogado sino los propios empresarios de ese país al que queremos acudir. Todo esto que le comento implica que tienes que tener un alto nivel de relación con empresarios y despachos legales de ese país. Es evidente que en esta coyuntura muchos despachos medianos no cuentan con esos medios para realizar este tipo de negociaciones. En otros bufetes con mayor magnitud nos consta que hay grupos de trabajo dentro de la firma que parte de su tiempo lo dedican a analizar esos nuevos nichos de negocio.

En este contexto se pondrán en marcha, como he comentado antes, en breve unos viajes profesionales que impulsados desde FIDE ayudarán al despacho a hacer negocio y a diseñar su red de contactos fuera de España.

Volviendo a la crisis, ¿cómo encauza FIDE su actividad en este nuevo marco económico y legal?

Nuestra entidad ya nació en plena crisis, en octubre del 2007. La verdad es que vemos la crisis como una oportunidad para posicionarnos y así lo estamos haciendo gracias al carácter innovador de nuestra entidad. Siempre pensamos que hacía falta un lugar de debate donde los profesionales del mundo legal pudieran discutir e intercambiar opiniones con rigor y a la vez tranquilidad. A lo largo de estos años hemos incrementado nuestro presupuesto, actividades y profesionales interesados en nuestra labor. Por ponerle un ejemplo solo durante el año 2009 acogimos a cerca de 3200 profesionales o expertos relacionados con el mundo jurídico-económico de nuestro país..Los datos revelan que hablamos de directivos de la alta dirección jurídica de las empresas; es decir las personas que deciden en estas firmas

Por último, ¿Cuál saber su opinión, como Magistrada en excedencia que es usted, sobre las reformas procesales efectuadas por el Gobierno para intentar que la justicia tenga el matiz de servicio público que se le presupone?

En términos generales hay muchas cosas de la Oficina Judicial que me parecen correctas. El principal inconveniente que veo a esta actividad es que de forma habitual las leyes nunca van, de forma general, acompañadas de un estudio presupuestario sobre el coste de su implantación. Desde esta perspectiva. la propia Oficina Judicial sin ese presupuesto del que hablamos difícil será que se ponga en marcha realmente, tal y como todo el mundo espera. Vivimos un momento especial; con la crisis; el colapso judicial y el impacto de este momento en los funcionarios, muchos de ellos muy desanimados. Será vital desarrollar en el nuevo entorno de la Oficina Judicial un amplio programa formativo que ayude a conocer los nuevos desempeños de los profesionales. Es el caso de los Secretarios Judiciales, cuya función va a cambiar de forma notable en el nuevo contexto que se define ahora. Si no se trabaja bien la adaptación del profesional al nuevo entorno es posible que la Oficina Judicial y su implantación genere muchas disfunciones

De forma paralela a estas reformas se insiste también desde el Ministerio de Justicia como desde el CGAE en fomentar el arbitraje y las soluciones extrajudiciales como método para aligerar nuestra justicia. ¿Cómo ve este fenómeno?

Es evidente que las soluciones extrajudiciales tienen sus ventajas. Pero no por ello el Estado debe olvidar que tiene la obligación de presentar al ciudadano un sistema judicial que funcione de verdad. Es fundamental que todas las partes implicadas en el mundo legal hagamos examen de conciencia y veamos la fórmula de reducir la litigiosidad en nuestro país. Es evidente que hay asuntos que no deberían llegar al juzgado, como también es notorio que en muchas ocasiones la labor de un letrado ayuda a que ese asunto no desemboque en un juicio.

Por desgracia las soluciones extrajudiciales tienen poco arraigo en España. Es evidente que la mediación funciona en el derecho de familia, y quizás ese ejemplo, con las debidas reservas, se podría intentar exportar a otras ramas del Derecho. Da la sensación que el español se fia más del fallo de un juez que de cualquier otra instancia. De hecho en muchos procesos arbitrales como no hay un sometimiento voluntario a la decisión del juez se vuelve a judicializar ese proceso.