“Hablar de la negociación colectiva en nuestro país, no es sencillo. Muchas de las cuestiones que plantean los más prestigiosos expertos en estos temas, a veces quedan en suspenso en la propia empresa, porque al final no es capaz de adaptarse a ese marco normativo “Este es una de las afirmaciones de Fernando Moreno, Instituto Internacional Cuatrecasas de Estrategia Legal en RRHH y profundo conocedor de este mundo, pues no en vano estuvo durante dieciocho años como responsable de relaciones laborales en la patronal CEOE. Aprovechando el primer aniversario de esta institución, y el último encuentro debate con los medios informativos expertos en temas legales y laborales, al que acudió Diariojuridico, entrevistamos a Fernando Moreno como reputado experto en estos temas. Moreno ofrece su opinión, sobre la negociación colectiva actual, el debate de las pensiones en nuestro país o el papel que están jugando los sindicatos en este contexto.

Fernando Piñero es licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas y Sociología y desde su incorporación, en 1980, a la CEOE ha sido un protagonista esencial en todos los procesos de Acuerdos Interconfederales y Reformas Laborales que se han venido desarrollando en España en las dos últimas décadas. La incorporación de Fernando Piñero a la Firma se realiza para asumir la dirección del Instituto Internacional Cuatrecasas de Estrategia Legal en Recursos Humanos. Dicho Instituto tendrá como finalidad principal coliderar con los altos directivos de grandes empresas el desarrollo estratégico legal en materia de recursos humanos.

Cuatrecasas considera que en un contexto de cambios económicos, sociales y laborales tan acentuados y en un marco de globalización progresivo, las empresas multinacionales, especialmente las españolas, han de poder desarrollar proactivamente estrategias en la gestión de su capital humano que se adapten mejor a los marcos jurídicos y que les permitan acentuar su eficacia y competitividad organizacional.

“La experiencia de Fernando Moreno en el desarrollo de estrategias empresariales en todos los procesos de diálogo social habidos en nuestro país, así como su larga trayectoria de asistencia jurídica laboral a las empresas, hacen de él la persona idónea para la dirección de este Instituto”, indicó Rafael Fontana, Director General de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira.

Esta integración refuerza también el Área laboral de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, cuya práctica profesional es de reconocido liderazgo en nuestro país, según los principales rankings de abogados nacionales e internacionales del sector.

¿Podría hacernos un balance del primer año de esta entidad impulsada ahora desde Cuatrecasas?

Creo que estamos en vías de cumplir nuestro objetivo fundacional. Se trata sobre todo de romper las visiones cortoplacistas que se tienen del análisis que se suele hacer del mercado laboral y aportar otra visión estratégica más de medio plazo. Esto nos hizo desarrollar esta iniciativa en la que encontramos un Consejo Asesor formado por una treintena de empresas, muchas de ellas punteras en sus sectores de actuación, cuyos directores de recursos humanos atesoran una experiencia profesional que no baja de los veinticinco años. Con esta fórmula hemos intentado mezclara análisis estratégico y experiencia. Alrededor de ellas hemos organizado reuniones con invitados de primera fila, como pueden ser, Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo, Octavio Granados, Secretario de Estado de la Seguridad Social o el propio Cristóbal Montoro, responsable de política económica del PP, por citar algunos.

Además, el Instituto ha creado una segunda red empresarial, más aplicativa que la primera, de la que forman parte más de 250 empresas. Son entidades preocupadas por los problemas del mercado laboral; de hecho recientemente hemos analizado en sendos debates en Madrid y Barcelona el tema del absentismo laboral; desde experiencias concretas y con la visión de una Magistrada del Tribunal Supremo. Otro asunto que también hemos analizado es el de la flexibilidad interna y las relaciones laborales mientras que la próxima sesión se va a centrar en la Ley de Protección de Datos.

De cara al futuro, no queremos centrarnos únicamente en el mundo empresarial, sino también abrirlo a otros operadores, como han sido las organizaciones sindicales o los propios medios de comunicación, expertos en temas legales o impulsores de la información económica que tienen mucho que decir en este campo. En este sentido, mantenemos reuniones periódicas con los medios para intercambiar opiniones sobre la actualidad laboral; es un gran contraste hablar con el periodista que lleva tantos años al pie del cañón que con el profesional que acaba de incorporarse a este sector. Lo que no cabe duda es que es una sección clave en los diferentes medios informativos y en la situación que vivimos actual su seguimiento es más intenso.

Desde afuera se puede pensar que este Instituto camina entre la labor de lobby y de think tank, o generador de ideas.

No acabo ahora la labor de lobby y creo que estamos más próximos al concepto de think tank. Llevamos un año de vida y la verdad que intentamos ser muy cuidadosos con lo que hacemos, máxime si recibimos a alguna persona del Gobierno. Entiendo que la actividad de esta entidad llame la atención, pero como nos dijo Xavier Prats, Director General de Empleo de la UE, es práctica habitual en Europa y EEUU instituciones como la nuestra. Se trata sobre todo que la sociedad civil tenga un cauce para transmitir su opinión. Pretende ser un canal de opiniones de profesionales sin compromiso político. Una alternativa al diálogo que realizan partidos políticos, empresarios y sindicatos.

Ahora que habla de la Administración, ¿qué recepción ha tenido de funcionamiento de esta actividad?

Hay una relación fluida con ellos, tanto a nivel nacional como internacional. Y en el futuro pretendemos seguir contando con su asistencia y opiniones. Se han sorprendido de nuestra actividad y del análisis sereno y estratégico que hemos hecho del diálogo social, incluso en los momentos de mayor crispación del mismo. Nos felicitaron por la iniciativa y su deseo es que se incrementen este tipo de ideas a lo largo del territorio español.

En un momento como el que vivimos, cuál es el papel que va a jugar el Instituto Legal Cuatrecasas, como elemento activo?

Trabajamos desde el primer día con bastantes ideas, pero es evidente que la crisis ha surgido casi de forma paralela a la creación de nuestra institución. De todas formas cuando hemos podido aportar iniciativas, lo hemos hecho. Queremos dar nuestra opinión y lo haremos, pero es evidente que el protagonismo le corresponde a otros agentes políticos-económicos. Nuestra presencia por eso se va a desdoblar en un doble plano; en un primero dar ideas para que el debate que está en la opinión publica se intensifique y, en segundo lugar, en la medida que se nos requiera, establecer diagnóstico y dictámenes sobre asuntos concretos. De todas formas daremos nuestra opinión sobre el documento que ha presentado el Gobierno sobre la reforma laboral en los próximos días

Sobre el futuro de nuestra institución, desarrollaremos dos iniciativas; una primera nuestra internacionalización, porque no queremos quedar en España y debemos así responder al fenómeno de la globalización. Por otro lado, y de forma paralela, no queremos quedarnos en el debate interno sino también producir documentos de análisis de esas propuestas que puedan ser utilidad a la sociedad.

Usted, como experto en relaciones laborales, no en vano estuvo en ese cometido en la patronal CEOE durante los último dieciocho años, ¿qué valoración puede hacer del momento que se vive en la actualidad?

En la historia del diálogo social recuerdo momentos de crispación similares al que se vive ahora. Y siempre por los mismos motivos; pensiones y empleo juvenil. La situación y las personas que llevan ahora el diálogo social han cambiado y eso es un factor muy a tener en cuenta. Los cambios simultáneos tanto en patronal como sindicatos deben considerarse en su justa medida. Es fundamental que exista confianza entre los interlocutores que acuden al mismo. Los cambios producidos son novedades importantes; de hecho es evidente que en este contexto el contrario no sabe interpretar lo que dice la otra parte.

Creo que el diálogo social que se ha abierto el pasado mes de enero hay cambios sustanciales respecto al anterior. El propio Gobierno quiere dar un impulso al mismo con el documento que acaba de presentar. Se le ve con mucha decisión temporal en estos asuntos. Recupera un liderazgo político que se echaba en falta en estos temas. Los asuntos que hay que tratar están en ese documento, sin embargo observamos cierto continuismo en las medidas que propone el Ejecutivo, como es el caso de la contratación temporal. El Gobierno pretende dejar satisfechos a todo el mundo, de ahí que haya entrado con delicadeza en el arduo tema del despido

¿Es bueno el papel activo del Gobierno en este momento?

Desde luego que si. Cualquier Gobierno tiene que jugar un papel importante dentro del diálogo social. Es evidente que esperamos mucho del diálogo social, pero si por algún motivo no se llega a ningún acuerdo el propio Ejecutivo deberá tomar las decisiones más oportunas en ese momento

A lo largo del diálogo social, se debe hablar hasta la saciedad de las indemnizaciones por despido y del concepto flexiseguridad.

Hablar de flexiseguridad supone hacerlo de los vértices de un triángulo. Que exista un alto nivel formativo de las personas; que exista un alto nivel por desempleo y tercero un sistema que garantice las transiciones laborales entre una y otra empresa. En la actualidad el empleo privado tiene una visión funcionarial; me coloco en una empresa y hay estoy toda mi vida. Así lo dicen diversos estudios de la OCDE, donde queda reflejado que el trabajador español, en comparación con sus homólogos europeos, son de los que menos cambios tienen en su vida laboral.

Hay que perder ese miedo. Y para perder ese recelo, el trabajador debe estar formado y debe ser polivalente de cara a su actuación profesional. Y que si se queda en desempleo tiene detrás un sistema de protección social que le protege.

Respecto a lo que me comentaba del despido; se han trastocado todas las figuras que señala la ley. Ninguna se utiliza para lo que se debiera utilizar. Le explico, hay un despido objetivo, porque la empresa tiene problemas que debería costar 20 días por año trabajado; pero como no funciona las empresas se van al de 45 y así se quitan de en medio al trabajador. Por este motivo, urge restablecer las funcionalidades de cada figura del despido.

Otro tema delicado son los ERES, en nuestro país tienen que ser autorizados por la autoridad laboral. Somos el único país junto con Holanda quien mantiene la autorización administrativa. Es evidente que hay existe otro tema abierto a reconsiderar por parte del Gobierno

¿Qué habría que cambiar en nuestro país a nivel normativo para desarrollar el citado concepto de flexiseguridad que acaba de explicarnos?

Este modelo europeo de flexiseguridad ofrece caminos de cara a que cada país, conforme a su situación, pueda desarrollar su modelo propio. No se trata que trabajemos como los daneses o los suecos. De hecho hace tres años en otra negociación colectiva, empresarios y trabajadores señalaron que nuestro país tenía muchos de los factores de la flexiseguridad.

Sobre todo hablamos de cambiar algunas rigideces que existen en la legislación española; sobre todo en lo referido a condiciones de trabajo, que dificultan las transiciones antes comentadas. Es curioso pero hasta la fecha se prefiere cerrar una empresa a establecer modificaciones de jornada en la misma. Es fundamental acabar con estas rigideces antes comentadas.

Los cambios a los que usted alude, ¿implicarían que se modificase sustancialmente el Estatuto de los Trabajadores?

No creo que hiciera falta. Tenemos que ser realistas y pese a algunas tendencias que señalan la necesidad de modificarlo en grado suma, hay que seguir contando con esta legislación. Se tendrían que hacer cambios importantes pero no en su totalidad. Habriá que centrarse en dos aspectos. Uno el ya comentado de las modificaciones de las condiciones de trabajo que ayudaría a la flexibilidad interna de las empresas y el segundo aspecto, el de la negociación colectiva. Son cambios estratégicos que deberán realizarse y que ayudaría a la pervivencia del Estatuto como tal.

En este contexto, ¿cómo valora el papel de los sindicatos en este momento de diálogo social?

Soy un defensor de los sindicatos, siempre lo he sido. Cumplen su papel. El problema no es de los sindicatos sino quienes se amparan en ellos para tomar ciertas decisiones. La sintonía que ahora existe con el Gobierno no es de destacar, porque recuerdo algo parecido cuando Aznar gobernaba y sufrió una huelga general. De todas formas, hay que también entender su estrategia. No es sencillo atender a un colectivo como el de los desempleados.

Es curioso que empresarios y sindicatos aparecen en el artículo 7 de la Constitución pero pese a esa mención expresa, creo que su tratamiento es de segundo nivel. No tienen el reconocimiento histórico de su actividad de los últimos treinta años. Son entidades de la sociedad civil menos valoradas que otras en muchos aspectos, como el de su propia financiación, por ejemplo.

En un momento como el actual, con más de cuatro millones de parados, ¿no cree que hay que pensar en modificar el funcionamiento del INEM y dar más cancha a las Agencias de Colocación Privadas?

Sin lugar a dudas. Estoy convencido de esa afirmación. Los Servicios Públicos de Empleo tienen un papel que jugar pero solo intermedian en el 6 por cien de las contrataciones. La transferencia de la gestión en las comunidades autónomas se ha complicado mucho. Solo está centralizada la prestación por desempleo en estos momentos. Ahora, cuando se habla de internacionalización crear pequeños ámbitos locales que se ocupan de estos temas no parece lo más acertado. No se puede dividir en diecisiete formas la gestión del empleo en nuestro país.

Junto a ellos vemos que existen una seria de empresas privadas que se dedican a ello y que llegan a intermediar sobre el 18 por cien. Son las Agencias Globales de Empleo con trascendencia nacional, independientemente del lugar en el que estén situadas. Por lo que sea hay una reserva ideológica que impide que estas Agencias Privadas de Empleo hagan su trabajo. En el documento que ha presentado el Gobierno este asunto está mal tratado, mal definido. Habría que profundizar mejor en esta cuestión y encontrar esas entidades que ayudaran al trabajo del INEM. Así esta previsto en la legislación propia de la OIT.

¿Cuál es su opinión sobre el debate que se ha abierto sobre las pensiones, y voces como la de Ramón Tamames, prestigioso economista que pide el retraso hasta los 69 años?

Debe seguir existiendo en este debate un Pacto de Toledo como el que se firmó antaño. Por otro lado creo que el sistema español de Seguridad Social es sólido. La discusión no abarca cambiar el modelo sino otros aspectos más concretos. Si queremos mantener el nivel de prestaciones actual se deben acometer ciertas reformas estructurales importantes. Lo lógico sería, ya que la esperanza de vida es mayor, apostar por un incremento de la vida laboral. Otro elemento que entra en juego sería tomar como elemento para adjudicar la pensión toda la vida laboral y no los últimos quince años como ahora se computa

Hay otras medidas que también se les puede dar más protagonismo. Por ejemplo, los llamados sistemas complementarios de pensiones que puedes percibir cuando te jubilas. Una opción que se abre es poder percibiros antes y llegar a un modelo mixto. Creo que estaremos más cerca de los 69 que de los 64 a corto y medio plazo.

El problema de este asunto es que se ha introducido como otro elemento de la crisis, cuando a mi juicio, está al margen y no debe mezclarse este tema. Ahora, lo que hay que hacer es prorrogar el Pacto de Toledo que expiró el pasado 31 de diciembre y buscar en este asunto un gran consenso sindical y empresarial para realizar reformas en los temas de pensiones

Hace dos años se aprobó la Ley de Igualdad, normativa que obligaba a las empresas a fomentar la paridad de las mujeres en algunos cargos en la empresa, ¿puede verse afectado su desarrollo por la crisis que vivimos en la actualidad?

Es complicado contestar a esta pregunta. En la medida que hay un mandato legal y una legislación es complicado que las empresas dejen de cumplir la misma. Es el mismo caso que la Responsabilidad Social Corporativa, es evidente que las empresas prioricen ahora; primero el mercado y mantenerse vivas y luego las otras actividades.

Creo de todas formas que el tema de igualdad ha ido calando en el empresariado. De todas formas la Ley cuando se promulgó era bastante impetuosa. Pretendía cambios en el corto plazo y eso es complicado en un país como el nuestro. Así ha pasado con la presencia de las mujeres en los Consejos de Administración, que sigue siendo una asignatura pendiente.

Tampoco sabemos si este tema se ha incorporado a la negociación colectiva. El propio Gobierno en su documento sobre el empleo pide que se haga una valoración de lo que se ha hecho en estos tres últimos años. En principio, la ley obligaba a aquellas empresas con más de 250 trabajadores. Habría que ver si se puede llevar el modelo a la pyme. No veo que sea ahora el tema central a nivel laboral de las preocupaciones de empresarios y sindicatos.

Por último, ¿podría avanzarnos las próximas actividades del Instituto Legal?

Vamos a seguir muy de cerca todo lo que acontezca sobre el diálogo social. Pese a que sea un tema coyuntural su proyección estratégica es evidente. En segundo lugar, queremos seguir trabajando temas concretos con nuestra red de miembros y tenemos previsto reuniones con ilustres invitados, como el gobernador del Banco de España; la presidenta del Tribunal Constitucional, experta en temas laborales y otros profesionales cualificados que puedan aportar su visión sobre lo que está aconteciendo en nuestro país.

Hablar de la negociación colectiva en nuestro país, no es sencillo. Muchas de las cuestiones que plantean los más prestigiosos expertos en estos temas, a veces quedan en suspenso en la propia empresa. El problema radica si la propia empresa en cuestión, va a poder adaptar a su estructura lo que señala el citado convenio colectivo. Por este motivo, en muchas ocasiones hay que modificar y matizar ciertos planteamientos

Seguiremos trabajando a nivel del Consejo Asesor, muy pendientes de sus recomendaciones y reflexiones e iniciaremos, como ya le he comentado al inicio de la entrevista el proceso de internacionalización de nuestra entidad.

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