foto-grupo-enaticLa comisión de fraudes en Internet se ha consolidado como una amenaza muy extendida, incluyendo dentro de esta categoría el uso fraudulento de tarjetas de crédito y las suplantaciones de identidad, cuyo impacto en la práctica puede ser tremendamente dañino para la persona afectada. Esta fue una de las principales advertencias de la jornada titulada  “Ciberdelincuencia en entornos online”, en la que la Asociación de Expertos Nacionales de la Abogacía TIC (Enatic) analizó los peligros a los que se enfrentan hoy los internautas en la Red y el papel que juegan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para subsanarlos.

Se trataba del primer acto formativo organizado por Enatic, con el que dio comienzo el programa anual de eventos dedicados a aspectos de actualidad relacionados con el Derecho de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación, y su impacto en la sociedad actual. Así lo explicó el presidente de la asociación, Rodolfo Tesone, que detalló cuál será la estructura de la organización y qué papel tendrán las comisiones que la integren.

En la jornada, que fue presentada por Pere L. Huguet, vicepresidente del Consejo General de la Abogacía (CGAE), y moderada por Francisco Pérez Bes, vicepresidente de Enatic, participó el subdirector de Regulación de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), Carlos Hernández, que expuso su visión de un sector “de reciente regulación” como es el del juego online, “que se desarrolla a través de Internet como canal exclusivo”.

Por su parte, el capitán del Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil (GDT), César Lorenzana, y la inspectora Silvia Barrera, de la Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía (BIT), representando a los principales cuerpos policiales nacionales encargados de velar por la seguridad de los ciudadanos, desgranaron los riesgos y amenazas que presenta la Red. Así, explicaron cómo combaten, por ejemplo, “los ataques a la imagen y honor de las personas, derivados de amenazas, injurias y calumnias hechas a distancia, con el correspondiente perjuicio a su reputación online, y las dificultades de cuantificar el daño causado como consecuencia de dichos delitos”.

Los expertos coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración y cooperación entre todos los agentes que utilizan lícitamente Internet como canal de desarrollo y promoción para hacer frente a estas prácticas delictivas. “Muchas empresas tienen reticencias a revelar haber sido objetivo de un ataque informático, lo que se ha convertido en uno de los principales impedimentos que se identifican a la hora de poder luchar eficazmente contra las actividades delictivas desarrolladas en Internet”, aseguraron los participantes, que ahondaron en la necesidad de denunciar conductas sospechosas o actividades delictivas como primer paso para combatirlas.