Nacida en 1989, la Corte Civil y Mercantil (CIMA), es una de las instituciones decanas de la práctica arbitral en nuestro país. Aquella entidad impulsada en sus inicios por el cuerpo de Abogados y Letrados del Estado, es ahora una institución abierta a otros colectivos con notoria presencia nacional e importantes proyectos a nivel internacional” Nuestro futuro, manifiesta, Juan Serrada, su presidente, “ pasa por la consolidación  Queremos a nivel nacional y proyectarnos, como gran reto, en el plano internacional. Por ello incrementaremos nuestra presencia en eventos como el que se va a celebrar en Miami, auspiciado por la UIA en materia arbitral”  CIMA gestionó según su Memoria asuntos por valor de un total de 600 millones de euros, a través de su lista cerrada de 110 árbitros

A lo largo de esta entrevista, Serrada hace un análisis del papel que juega en estos momentos una Corte de Arbitraje, como institución que vela por la seguridad jurídica del propio procedimiento arbitral. Desde su punto de vista “El valor diferencial de cualquier corte arbitral respecto al resto tiene que estar en los árbitros que aglutina. El arbitraje vale lo que valen esos árbitros”. En un contexto como es el español llama la atención la proliferación de Cortes de Arbitraje en los últimos cinco años, tanto de carácter público como de iniciativa privada: “La idea de una regulación del sector arbitral no me parece mal. Habría que ver cómo gestionarla. Es evidente que mejor sería que las propias Cortes Arbitrales nos pusiéramos de acuerdo e impulsásemos algún método de autorregulación. “En su opinión, “siempre es mejor la autorregulación del sector frente a la intervención de las autoridades públicas, desde luego. Sería mucho más efectiva desde luego. El arbitraje es un servicio que se presta a las partes y que cada vez más tiene un componente de interés general importante. La apuesta de las partes que hacen por el arbitraje al someterse de forma voluntaria al mismo es muy fuerte.  En este sentido no se puede defraudar a los usuarios potenciales del arbitraje”.

Nuestro entrevistado ocupa el cargo de Abogado del Estado en la Audiencia Nacional desde hace seis años, actividad que compagina con la presidente de CIMA, actividad en la que ahora cumple su segundo año al frente de esta institución

Haciendo un recorrido por su trayectoria profesional podemos destacar que durante el periodo  1975-1978: Abogado del Estado en la Delegación de Hacienda y Tribunales de Santander. Secretario del Tribunal Económico-Administrativo Provincial. Con posterioridad se incorporo como Asesor Jurídico de la Subsecretaria de Aviación Civil y del Organismo Autónomo Aeropuertos Nacionales durante dos años. Ha sido en los años 1981-3 Jefe de Gabinete Técnico del Ministro de Hacienda y más tarde hasta 1986  Asesor Jurídico de la Delegación del Gobierno de CAMPSA para luego ocupar durante un año la dirección de la Asesoría Jurídica del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

A lo largo del periódico 1987-2005 fue  Vicesecretario del Consejo de Administración del Instituto Nacional de Industria y de TENEO S.A. y Vicesecretario del Consejo de Administración de Sociedad Estatal de Participaciones Industriales.  Desde 1996 compaginó esta actividad con la de Secretario del Consejo de Administración y Director de Asuntos Jurídicos de INFOINVEST S.A. y de las empresas de su Grupo (en total 10 empresas).

Juan Serrada también ha sido Secretario del Consejo de Administración y Jefe de la Asesoría Jurídica de CARNES Y CONSERVAS ESPAÑOLAS S.A. (CARCESA); Letrado Asesor y miembro del Consejo de Administración de Caja Postal y Consejero de EMPRESA NACIONAL DE CELULOSAS S.A. y de INISAS COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS S.A.. En el periodo 1987-2002 fue : Miembro del Patronato de la Fundación de Servicios Laborales del INI y de SEPI. Su vinculación a CIMA, Corte de Arbitraje arranca de 1997 cuando se incorporó como Director y Arbitro en esta entidad, actividades que ha estado ejerciendo hasta el 2009 cuando fue elegido Presidente de esta Institución Arbitral

Sr Serrada ¿Cuál es el valor añadido que ofrece una Corte como CIMA respecto de otras instituciones?

El valor diferencial de cualquier corte arbitral respecto al resto tiene que estar en los árbitros que aglutina. El arbitraje vale lo que valen esos árbitros.

En este caso creo que nuestra lista de profesionales que están como árbitros no desmerece a ninguna, todo lo contrario. Nosotros en este sentido  disponemos de un sistema de lista cerrada de árbitros y un procedimiento de nombramiento muy específico.

Respecto al listado de árbitros es evidente que cada Corte lo organiza como quiere. Desde CIMA siempre tuvimos claro que fuera algo cerrado. Ahora lo configuran un panel de 110 árbitros. Sobre el nombramiento todo viene reflejado en nuestros propios estatutos; procuramos que se haga con la mayor transparencia y que las partes estén informadas de todo este proceso

¿Al igual que ahora vivimos cambios en reglamentos de diferentes Cortes arbitrales, les ha costado a las Cortes adaptarse a los cambios del mundo de los negocios?

Creo que es evidente que ha habido cambios. En nuestro caso hemos seguido las recomendaciones del Club Español del Arbitraje (CEA), cuyas recomendaciones siempre son muy útiles. En este caso uno de sus consejos la de unificación de reglamentos entre las diferentes Cortes Arbitrales ha sido una de las iniciativas que hemos llevado a cabo

Por nuestra parte, esta última modificación la hicimos sobre el 2010 manteniendo eso si las especificaciones que le comentaba sobre la elección de árbitros.

¿Ha cambiado mucho el papel de la Corte Arbitrales en el mismo procedimiento arbitral con los años?

La verdad que las Cortes han sabido adaptarse al nuevo entorno y  a una herramienta como el arbitraje que tiene una gran flexibilidad en cuanto a su desarrollo donde la autonomía de las partes es claves. De hecho ahí está la posibilidad que las propias partes vayan conformando el procedimiento.  Esta es su gran ventaja frente a otras técnicas que también solucionan conflictos

Frente a ello, es evidente que hay que seguir unas reglas o pautas. Podria convertirse de lo contrario en algo caótico y complicado, de tal forma que pudiera incluso en esa tesitura tener más inconvenientes que ventajas.

Mientras que el procedimiento arbitral es el esqueleto por donde se desarrolla el propio arbitraje , el papel de las Cortes es el ofrecer la seguridad jurídica en los procedimientos a las partes sin quitar el protagonismo que tiene el arbitro también. Ayuda, sin liugar a dudas a dotar de una estabilidad al proceso arbitral necesario para su desenlace

Otro elemento importante tiene que ver con el Secretario y su función en los diferentes arbitrajes. En nuestro caso, además de tener diferentes responsabilidades sobre el funcionamiento de la Corte, es el Secretario de cada uno de los procedimientos que se desarrollan en nuestra entidad y garante de que éste se desarrolla conforme a lo estipulado por las propias partes y el Reglamento de la corte arbitral.

¿Hay tantas diferencias entre una Corte Española como CIMA y cualquiera de las internacionales que operan desde hace ya muchos años?

Creo que son dos fenómenos diferentes. Es evidente que Cortes como la de París o Londres tienen un tamaño superior a cualquiera de las nuestras. Se mueven por ello en otros parámetros destinando recursos materiales y humanos difíciles de pensar que se dedicasen en nuestro país.

Dicho esto, de alguna manera siempre hay algunos principios comunes entre todas las entidades que nos dedicamos a gestionar arbitrajes

¿Cómo valora la proliferación de Cortes Arbitrales en nuestro país, solo pensable en lugares como Suiza..?

La verdad que esta eclosión de Cortes Arbitrales en España se ha producido en los últimos seis años. No sabría decantarme realmente si es bueno o es malo este movimiento generado de iniciativas públicas y algunas privadas.

Quizás indique que el arbitraje se ha puesto de moda en estos años últimos de los que hablamos.  Y en este sentido siempre que hay una tendencia que está en eclosión muchos quieren subirse a ese carro

Y es bueno para el mercado esta proliferación.. realmente

Creo que lo primero que se debe hacer es diferenciar al arbitraje interno o doméstico del internacional. En el doméstico es evidente que las partes tienen la capacidad de elegir y ellos saben porqué eligen una Corte arbitral a otra. Desde luego siempre es importante informarse previamente de esta institución arbitral

Respecto al arbitraje internacional considero que esta proliferación de Cortes puede ser negativa para que nuestro país ocupe un papel importante en el concierto internacional. De cara al exterior no creo que sea bueno para los potenciales clientes o usuarios

Ahora que habla del papel internacional de España en el arbitraje, da la sensación que la crisis económica ha frenado esta iniciativa…

La crisis está afectando a todos los sectores de la economía. Y el propio arbitraje no es ajeno a esta influencia negativa. Las propias empresas ahora valoran realmente si someterse a arbitraje por el coste que supone, a veces más elevado que el propio procedimiento judicial tradicional.

Es evidente que en momentos de estabilidad económica es más sencillo impulsar iniciativas como la del arbitraje y asi ofrecer Madrid como sede del arbitraje internacional

De todas formas aún esta por valorar si la crisis está afectando a nuestro posible papel internacional. Lo que sí es evidente es que una cosa es tener menos asuntos arbitrales y otra este papel de Madrid como plaza arbitral internacional

Crear una Corte Arbitral en nuestro país es sencillo, no requiere de autorizaciones y a las Cortes no las controla nadie.¿. le parece lógico esta actuación?

La idea de una regulación del sector arbitral no me parece mal. Habría que ver cómo gestionarla. Es evidente que mejor sería que las propias Cortes Arbitrales nos pusiéramos de acuerdo e impulsásemos algún método de autorregulación.

Siempre es mejor la autorregulación del sector frente a la intervención de las autoridades públicas, d esde luego. Sería mucho más efectiva desde luego

El arbitraje es un servicio que se presta a las partes y que cada vez más tiene un componente de interés general importante. La apuesta de las partes que hacen por el arbitraje al someterse de forma voluntaria al mismo es muy fuerte.  En este sentido no se puede defraudar a los usuarios potenciales del arbitraje

Aunque en la reforma de la Ley de Arbitraje ya hay mecanismos que regulan la responsabilidad de Cortes y árbitros a través de la suscripción de un pertinente seguro de responsabilidad civil, no creo que sea malo extremar las garantías para que las partes no sean defraudadas, me parece una buena idea.

Que yo sepa no conozco hasta la fecha ninguna iniciativa de este tipo que usted me plantea. Estoy convencido que esta idea está en la cabeza de muchos compañeros que gestionan Cortes Arbitrales, ahora lo que tendríamos que hacer es caminar en ese sentido y ver si es viable poner en marcha un organismo de carácter privado  a modo de supervisor de la actividad arbitral.

Otro asunto clave es el de los ¿Cómo garantiza CIMA la profesionalidad y buen hacer de sus árbitros?

Nosotros hemos apostado por hacer un control riguroso de las designaciones de los árbitros. Cualquier incorporación de un profesional a nuestro listado de árbitros es revisada en todos sus detalles. Se trata de comprobar que es un experto solvente en estos temas y que realmente va a aportar un valor añadido a nuestra institución

Posteriormente es evidente que el árbitro debe comportarse con absoluta honestidad y abstenerse si en ese asunto que se le encomienda tiene algún tipo de interés o relación con las propias partes, donde cada una de ellas puede optar por la recusación de este profesional.

Hasta la fecha cualquier requerimiento de las partes sobre este tipo de temas ha hecho que el propio árbitro de forma voluntaria desista de formar parte del procedimiento en cuestión. Si hay dudas, creo que es mejor actuar de esta forma

Por otro lado, en nuestro Reglamento tenemos una especialidad que es imponer un recurso especial ante la Comision de Gobierno de nuestra Corte,de tal forma que ante una posible recusación por una de las partes sino es admitida por el árbitro se abre en nuestra entidad un procedimiento en el que se aportan pruebas de tal forma que sirva para aclarar la cuestión en concreto. Finalmente la propia Comisión de Gobierno resuelve el incidente, apartando al árbitro si fuera necesario del citado asunto.

Nunca entramos en el fondo del asunto. Esa es la responsabilidad plena del árbitro. De todas formas estamos informados del desarrollo del procedimiento por el papel activo que ejerce el Secretario General de nuestra Corte, como ya comenté antes, en cada uno de los procedimientos que se abren

¿Qué opinión tiene de la reforma de la Ley de Arbitraje del 2003, una reforma que no ha puesto de acuerdo a nadie sobre su importancia por cierto…?

Es cierto que ha sido una reforma muy debatida que ha cristalizado en pequeños ajustes de carácter más bien técnico en determinadas materias

Como bien sabe se ha establecido un juez especial para los temas de arbitraje; el conocimiento de las acciones de anulación por parte de los TSJ es algo que ha dividido a los expertos porque las Audiencias Provinciales tenían ya un acervo de jurisprudencia importante en este sentido. De todas formas es pronto para saber qué va a dar de sí esta mediad en concreto. También se ha aprobado como vimos antes la responsabilidad de árbitros y Cortes  reflejada en la necesidad de suscribir un seguro de responsabilidad civil…

En general son retoques que intentan mejorar el propio procedimiento arbitral

Al final el legislador les escuchó y mantuvo el arbitraje de equidad como alternativa pese a no estar muy de acuerdo con ello…

Creo que al final se ha optado por lo mejor. Volvemos de nuevo a la autonomía de las partes y a que ellas decidan que tipo de arbitraje quieren poner en marcha. El arbitraje de equidad en asuntos muy complejos es viable.

A este respecto le puedo comentar que nosotros tenemos una lista de árbitros sobre equidad y en alguna ocasión hemos dirimido arbitrajes desde esta perspectiva.

¿De qué  forma va a cambiar el arbitraje con la irrupción de las tecnologías en su seno?

La verdad que las nuevas tecnologías son de gran ayuda en cualquier proceso arbitral. En ningún caso pueden sustituir  el papel de los árbitros o el de las instituciones arbitrales.

En nuestro caso ha servido para impulsar las notificaciones electrónicas entre las partes a través del correo electrónico lo que ha ayudado mucho a la agilización del propio proceso arbitral.

Nosotros podemos ofrecerle a las partes la encriptación de su procedimiento de forma telemática de tal forma que puede consultarlo e incluir pruebas cuando sea preciso. Es el sistema de gestión documental más avanzado que existe en estos momentos

Estamos hablando de dos figuras claves, imprescindibles para el desarrollo del propio procedimiento arbitral.

Por último, volvemos a hablar de CIMA, ¿Planes más inmediatos de futuro?

La marcha de nuestra Corte es buena en los últimos años. El volumen  total de los asuntos que se gestiona es importante alcanzando cerca de los 600 millones de euros este último año. Así queda reflejada en nuestra Memoria Institucional.

Queremos consolidarnos a nivel nacional y proyectarnos, como gran reto, en el plano internacional.  Para ello vamos a estar presentes en los principales foros de negocios o eventos de arbitraje de este calibre.  Es fundamental tener esa visibilidad de cara a incrementar la cartera de potenciales clientes de nuestro servicio.

Creo que nuestro país, a nivel de Corte Arbitral, podría contar más de lo que se está haciendo en estos momentos.  A este respecto estaremos con una presencia activa en la Cumbre de Miami de arbitraje que organiza la UIA a finales de este mes. Por otro lado tenemos un convenio firmado con la Corte de Arbitraje de Portugal para colaboraciones mutuas

 

 

 

 

 

 

 

 

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