Durante su primera comparecencia en el Parlamento desde su nombramiento el pasado mes de septiembre, Dívar ha presentado ante la Comisión de Justicia las Memorias del CGPJ de los tres últimos años, así como los datos más recientes sobre la situación de los juzgados y tribunales correspondientes a 2008, todavía provisionales.

La situación más alarmante presentada por Dívar ha sido la relativa a la repercusión que la crisis económica puede tener en la carga de trabajo que soportan los tribunales, e incluso ha alertado de la posibilidad de un previsible incremento de la tasa de criminalidad como un “efecto nada descartable”, aumentando así el volumen de asuntos en la jurisdicción penal.

Dívar ha considerado también como “especialmente graves” las consecuencias de la crisis en el orden social -con un aumento de los procedimientos por despido-, y en el orden civil, en donde se han multiplicado los procedimientos provocados por situaciones de insolvencia empresarial y familiar, lo que ha ocasionado el “colapso” de los Juzgados de lo Mercantil, donde el número de concursos presentados ha pasado de 1.596 en 2007 a 4.813 en 2008.

El fenómeno de la inmigración ha tenido también una influencia muy relevante en la jurisdicción contencioso-administrativa, en especial en los juzgados unipersonales, lo que, según Carlos Dívar, provoca una sobrecarga de trabajo que repercute en el resto de asuntos pendientes.

En general, según la Estadística Judicial provisional, el pasado año ingresaron 9.060.367 asuntos, con un incremento del 6,9% respecto a 2007, y de ellos el 18,9% correspondieron a la jurisdicción Civil, el 73,1% a la Penal, el 3,4% a la Contencioso-administrativa y el 4,6% a la Social.

Ante este aumento de trabajo, Dívar ha destacado que en el tercer trimestre de 2008 el CGPJ ha cifrado la necesidad de juzgados de Primera Instancia para ese periodo en 433 juzgados más.