Según fuentes del órgano de gobierno de los jueces, la citada comisión ha acordado por unanimidad remitir la causa a la Sala de Gobierno del TSJC por si los hechos (posible desatención y desconsideración hacia los Mossos) pudiesen constituir una falta leve del artículo 419.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ).

En el caso de faltas leves es el Tribunal Superior el competente para imponer la sanción, que, según la LOPJ, puede ir desde la advertencia o multa de hasta 300 euros o ambas.

El CGPJ acordó investigar este caso de la titular del juzgado de instrucción número 9 de Barcelona, M.S.L.M., el pasado 24 de noviembre.

La jueza finalmente se sometió al test y arrojó un resultado de 0,48, casi el doble del máximo permitido.

El incidente sucedió el 9 de octubre del año pasado cuando la juez intentó saltarse un control de alcoholemia en la carretera C-16 a su paso por Sant Cugat del Vallés (Barcelona), avisando a los Mossos de su cargo y advirtiéndoles de que los esperaba cuando pasaran por su juzgado.

En su comunicación, la policía autonómica informó a la presidenta del TSJC, Maria Eugenia Alegret, de que habían multado a la jueza por conducir bebida -sanción que ya ha sido abonada-, así como de su actitud.

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