El desconocimiento de los incentivos fiscales para innovación, la dificultad a la hora de identificar actividades de este tipo o la creencia de que para beneficiarse de ellas haya que contar con una unidad de I+D, hacen que sean muy pocas las empresas que soliciten ayudas fiscales y acceden a ellas.

Estas son las principales conclusiones alcanzadas en la jornada ‘Potenciar la I+D+i en tiempos de crisis a través de incentivos fiscales: Patent box’, celebrada este martes y organizada por la Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible (PTAS) y la Fundación PONS, con la colaboración de la Oficina Española de Patentes y Marcas y el Ministerio de Economía y Competitividad.

Según se ha explicado en el evento, son pocas las empresas que a día de hoy se benefician de los incentivos fiscales existentes para compañías que incluyen en su estructura algún componente innovador. Sin embargo, teniendo en cuenta que el 78% de las empresas que se dedican a I+D+i son PYMES, tal y como indica el último informe sobre Tecnología e Innovación en España realizado por la Fundación COTEC, los incentivos fiscales para este sector son un aliciente necesario para potenciar el sector industrial en una época donde se requiere un esfuerzo mayor por parte de las compañías, sobre todo las de pequeño tamaño.

Incentivos poco solicitados

Según José María Peláez Bravo, asesor técnico de la Subdirección General de Fomento de la Innovación Empresarial del Ministerio de Economía y Competitividad “los incentivos fiscales dedicados a la I+D tienen la gran ventaja de que no tributan, son compatibles con cualquier otro tipo de ayuda y la deducción es proporcional a la actividad de I+D que se haga”.

Teniendo en cuenta estos preceptos, este tipo de incentivos pueden llegar hasta el 42% de la deducción, y lo que es más importante, no es necesario que la empresa cuente con un departamento o laboratorio que se dedique específicamente a esta labor de investigación y desarrollo. “En España contamos con uno de los sistemas de incentivos fiscales más beneficiosos de los países de la OCDE”, ha asegurado José María Peláez. “De todas formas, bien por desconocimiento, bien porque las compañías consideran imprescindible contar con una unidad de I+D –cosa que no es necesaria-, son muchas las empresas que no solicitan estas ayudas”.

En palabras del Presidente de la Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible, Antonio Villarroel, “el sector agrícola y ganadero necesita aprovecharse de todo tipo de herramientas que le permitan aumentar su competitividad para poder resultar cada vez más rentable, y la protección de la I+D+i es fundamental para diferenciarse en los mercados”.

Por su parte, la Abogada de la Asesoría Jurídica de Pons Patentes y Marcas, Laura Montoya, ha comentado las pautas sobre los diferentes mecanismos legales para la cesión de activos intangibles a la hora de llegar a un acuerdo entre dos entidades, recalcando cuáles son los derechos de propiedad industrial cuya cesión pueden o no acogerse al beneficio fiscal, qué tipos de licencias hay y cuáles son las cláusulas habituales y recomendables en contratos de licencia.

Patent box, la protección de los intangibles

Además de los incentivos fiscales, también existen diversas herramientas que permiten estimular la transferencia tecnológica y reforzar la creación de activos intangibles. “Instrumentos como el Patent box permiten transferir y rentabilizar conocimiento entre empresas de sectores distintos, ya sean complementarios o relacionados en la cadena de valor (plataformas tecnológicas), o bien cuyo conocimiento sea susceptible de aplicación en otro sector”, ha explicado José María Peláez. I ha añadid: “La aplicación de Patent Box permite la reducción de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades de hasta el 50% de los ingresos obtenidos por la cesión del derecho de uso o explotación los activos intangibles”.

El Director de Inteligencia Competitiva de Pons, Sergio Larreina, tras explicar que se puede transferir en una empresa o entidad (secretos comerciales, derechos de autor, patentes, modelos de utilidad, diseños, marcas o intangibles relacionados con la competitividad) ha mostrado ejemplos de cómo identificar las líneas estratégicas para valorar esos activos y su posterior cuantificación, recomendado “dejarse asesorar por expertos en Transferencia de Tecnología”.

Al margen de los ponentes ya citados, la reunión también ha contado con la participación de Mª Jesús Magro, Directora General de la Fundación Pons y Mariano Nieto, Jefe del Servicio de Documentación de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.