Broseta, inmersa en un plan de crecimiento nacional e internacional, ha culminado su proceso de institucionalización realizando una serie de cambios en su estructura orgánica. Las modificaciones se concretan en la presidencia de la Firma por Manuel Broseta y la designación de Luis Trigo como socio director.
El Consejo de Administración de Broseta, que incorpora a un consejero independiente, adoptó ayer esta decisión que constituye «un hito muy importante en el proceso de evolución del despacho y en el desarrollo del conjunto de la organización», según ha explicado la firma a través de un comunicado.
Ante los ambiciosos planes de crecimiento del despacho, el binomio Presidente – Director (Senior Partner – Managing Partner), muy frecuente en los grandes despachos, permite desdoblar la figura del Presidente, más institucional y estratégica, y la del Socio Director, encargado de la dirección y gestión diaria y operativa.
Luis Trigo, hasta ahora Socio Director del Área Fiscal, ha desarrollado un gran trabajo en el despacho durante los últimos años y cuenta con una larga y prestigiosa trayectoria profesional dentro del sector.
Según Manuel Broseta, “con esta medida nos adelantamos a las necesidades, adoptando una estructura que al mismo tiempo permita ser más eficaces, involucrar e ilusionar más a todas las personas que trabajan en la Firma, captar talento externo y aprovechar mejor el cambio de ciclo económico que entendemos se está produciendo, para poder seguir creciendo dentro y fuera de España con pleno respeto a nuestros valores. Estoy convencido de que con el nuevo modelo organizativo, la capacidad de crecimiento y mejora aumentará considerablemente”.
Para el Presidente de la Firma, “los cambios de la sociedad, tras un ajuste económico realmente severo, requieren de una consecuente adaptación a este nuevo mundo que se va abriendo paso ante nosotros. Con estos cambios internos queremos dar respuesta a esta necesidad y estamos convencidos de ir por el camino correcto”.
Institucionalización
La institucionalización pretende fortalecer la firma, dotarle de mecanismos internos de desarrollo de mayor participación de sus socios y favorecer su capacidad de crecimiento y competitividad, de cara a alcanzar los ambiciosos objetivos marcados en su plan estratégico. Los requisitos de acceso a la condición de socio y el proceso de evaluación se han definido con precisión y objetividad, adaptándolos a los modelos más desarrollados en las firmas legales.
La excelencia profesional y la atracción de talento han constituido dos presupuestos que han estado muy presentes en la configuración del modelo, basado en la colaboración entre profesionales por encima de la competencia y el equilibrio de las personas en la organización como inspiran los valores de Broseta.





