Las cifras constatan el fuerte frenazo en el ritmo de crecimiento del saldo crediticio de los bancos, ya que un año atrás el importe acumulado repuntó un 11,8% respecto al registrado en mayo de 2007.
Los depósitos de los clientes en las entidades alcanzaron al cierre de mayo 656.384,12 millones de euros, con lo que se situaron un 6,1% por encima del saldo registrado hasta el quinto mes de 2008, cuando los depósitos aumentaban a un ritmo del 12,5%.
Los depósitos no alcanzan la cuantía de los créditos concedidos por la banca, sino que existe una brecha de 176.713 millones de euros, lo que pone de manifiesto que las entidades han recurrido a otras formas de financiación.
El pasivo acumulado por la banca se eleva a un total de 1,95 billones de euros, frente a los 1,03 billones de inversiones crediticias que mantienen estas entidades, que incluyen la banca española y las sucursales de entidades de crédito extranjeras extracomunitarias.
La mayor parte del saldo crediticio estaba concentrada hasta mayo en manos de los seis principales bancos españoles -BBVA, Santander, Banesto, Banco Sabadell, Banco Popular y Bankinter-, que aglutinaban el 69,47% del volumen total.
La Asociación Española de Banca (AEB) ha reiterado en numerosas ocasiones que los bancos no desatienden la demanda de crédito solvente, sino que las solicitudes han descendido, y subraya que todos los organismos internacionales, incluido el Banco Central Europeo (BCE), pronostican que los préstamos caerán a lo largo de 2009, en linea con la evolución del Producto Interior Bruto (PIB).





