La Suprema Corte declaró que el aumento de los niveles de Etanol en las gasolinas resulta contrario a los derechos humanos. 

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) modificó unilateralmente, la norma oficial mexicana “NOM-016-CRE-2016”, para incrementar el porcentaje máximo de etanol como oxigenante en las gasolinas Magna y Premium (esto es, hasta un 10 %).

Al resolver el amparo en revisión 610/2019, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que dicha modificación resulta inconstitucional.

Ello, pues el empleo del etanol como oxigenante en gasolinas puede producir daños de magnitud en la calidad del aire. 

El etanol es un compuesto químico que puede utilizarse como combustible, solo, o bien, mezclado en cantidades variadas con gasolina.  Su uso se ha extendido principalmente para reemplazar el consumo de derivados del petróleo.

El compuesto químico etanol es conocido como alcohol etílico y se trata de un alcohol que en condiciones normales de presión y temperatura se presenta como un líquido incoloro e inflamable con una temperatura de ebullición de 78,4 °C.

El etanol también se utiliza cada vez más como añadido para oxigenar la gasolina normal, reemplazando al éter metil tert-butílico (MTBE). Este último es responsable de una considerable contaminación del suelo y del agua subterránea.

Ante este eventual daño, resurge la aplicación del llamado “principio de precaución ambiental”, el cual obliga a que se lleve a cabo una evaluación con la mayor información científica posible, respecto a los potenciales daños que el incremento de etanol para esos fines podría generar en el medio ambiente.

El beneficio económico que genera el incremento del porcentaje de etanol en las gasolinas – como oxigenante – impacta directamente en el abaratamiento del precio de tales combustibles.

Estos beneficios deben ser ponderados y confrontados contra los potenciales riesgos que ello podría deparar al medio ambiente.

También deben tenerse en cuenta las obligaciones estatales de reducir las llamadas emisiones de “gases invernadero” para combatir el fenómeno del cambio climático.

Atento a lo anterior, la Sala invalidó la modificación a la referida norma oficial mexicana “NOM-016-CRE-2016”, para el efecto de que se mantengan los límites máximos de etanol como oxigenante en las gasolinas nacionales, tal y como se encontraba previsto antes de la modificación que realizó la CRE (es decir, hasta el 5.8 % y no hasta un 10 %).

Sin embargo, con la finalidad de no afectar derechos de terceros y compromisos adquiridos, se concedió a las autoridades competentes en la materia un plazo de 180 días naturales, contados a partir del día siguiente a la notificación de la sentencia, dentro del cual deberán permitir, sin poder ejercer sus facultades sancionatorias, que se lleven a cabo actos relativos a la producción y comercialización de gasolinas Premium y Magna que empleen etanol como oxigenante, en volumen de hasta un 10 % así como una presión máxima de vapor en 1.0 lb/pulg2 (una libra por pulgada cuadrada).

Fuente: Suprema Corte de Justicia de la Nación

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