Tras 17 años de “incansable lucha para que la petrolera Chevron-Texaco remedie los daños causados a las comunidades amazónicas afectadas por la contaminación generada por esta compañía , los 30 mil afectados que han demandado la remediación, hoy saludan la decisión de la Corte Provincial de Justicia en Sucumbíos”, dijeron los reclamantes en un parte de prensa.

El juez Abogado Nicolás Zambrano Lozada que lleva la causa decidió cerrar la etapa para que las partes presenten las pruebas de descargo y solicitó se le entreguen las más de 215 mil hojas del proceso para analizarlas y aprestarse a dictar sentencia.

“En estos 17 años de juicio se ha demostrado sostenidamente los daños causados a quienes vieron como sus fuentes de agua, sus tierras y su aire fueron contaminados por la Chevron-Texaco. Muchos de ellos ya han muerto de cáncer y los que sobreviven en condiciones inhumanas creo que al fin ven una luz a final de este oscuro túnel”, dijo Pablo Fajardo abogado de los demandantes.

En esta etapa de prueba que se cierra están incorporados al menos 106 estudios periciales en los cuales se determinan los niveles de contaminación causados por la Chevron-Texaco durante su operación en el Ecuador, según los criterios de valoración económica presentados por los afectados se necesitan 113 mil millones de dólares, es decir, 113 billones de dólares para remediar el dañoy dejar al medio ambiente en condiciones similares a las existentes antes de que la Texaco opere en el país.

Diversos estudios realizados por la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer (Solca), el Instituto Ecuatoriano Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (Inec) y el Registro Nacional de Tumores revelan que en las zonas donde operó la Chevron-Texaco se registran tres veces más casos de cáncer que en el resto del país.

Una de las víctimas de esto fue Nicolás Soto, quien vivía en la parroquia de Enokanqui, en la provincia de Orellana. Él falleció de cáncer al páncreas. “A mí me contrataba la Texaco para limpiar los ríos cada vez que había un derrame. Solo me daban guantes para poner mallas de contención e intentar detener el petróleo que me llegaba hasta el pecho”, contaba Soto.

Son 345 millones de galones de crudo derramados en la selva ecuatoriana por Chevron -Texaco y 18 mil millones de galones de agua deformación (aguas con los residuos químicos que quedan producto de la explotación), estos fueron desechadas y vertidas en los esteros y ríos en la zona.

Los autos para sentencia es la puerta a una resolución definitiva sobre el caso. Esta decisión del Juez; Nicolás Zambrano, además corta definitivamente la estrategia que había mantenido por varios años Chevron-Texaco, que era el de dilatar el proceso abusando de los recursos que la justicia ecuatoriana le permite. Hubo ocasiones que llegó a presentar 40 escritos en media hora.

“Chevron ha hecho un trabajo enorme para tratar de impedir una sentencia en éste proceso judicial, en los últimos meses ha puesto varios miles de páginas en las cuales cuestiona la validez del proceso y de los informes periciales”, señalaron los demandantes.

Tras este dictamen ahora el juez únicamente se sentará analizar la evidencia, que es más que clara que existe contaminación en la zona en la cual operó la compañía.

“Este es un momento clave. La justicia y la comunidad debe poner mucha atención en la Corte y exigir que se cumpla con la ley y el derecho, inclusive hago un llamado a la fuerza pública para que de protección a la Corte de Justicia, pues la Chevron al no tener otras herramientas para detener y evitar una sentencia puede ejecutar acciones antijurídicas”, señaló Luis Yanza, coordinador del Frente de Afectados de Texaco.