Varios de esos textos aparecieron originalmente en medios españoles, entre ellos, uno de Sergi Pàmies publicado en La Vanguardia y otro aparecido en El Periódico de Extremadura.

El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), resolvió que, a diferencia de una anterior denuncia presentada contra el autor de Un Mundo Para Julius, esta vez sí había pruebas irrefutables del plagio.

Bryce Echenique no ha comentado el fallo. Su abogado, Enrique Ghersi, explicó que se encuentra descansando en una playa al sur de Lima, y que apelará a la segunda (y definitiva) instancia del organismo gubernamental peruano.

En un comunicado de prensa, Indecopi señala que “Bryce Echenique infringió el derecho moral de paternidad en la modalidad de plagio y el derecho moral de integridad”. Durante el proceso, la defensa del escritor trató de probar que los artículos habían sido publicados “sin su autorización” y negó ser el autor. Asimismo, señaló que el Indecopi no era competente para llevar este caso y que no había sido debidamente notificado a su domicilio en Barcelona. El tribunal alegó que varios de los artículos “plagiados” fueron publicados en medios peruanos para justificar su competencia.

Las primeras denuncias contra el escritor surgieron a inicios de 2007 referidas a 27 artículos. El escritor siempre las negó y achacó la acusación a una supuesta campaña de un sector de la prensa peruana para desprestigiarlo.

En mayo de 2008, el mismo Indecopi desestimó una denuncia presentada por el escritor Herbert Morote, quien acusó a Bryce Echenique de haberle plagiado una obra. Entonces el tribunal no halló pruebas.