El 11° Juzgado Civil de Santiago condenó a un médico y a la clínica a pagar indemnización por haber prestado una mala atención en situación de parto.

El Undécimo Juzgado Civil de Santiago condenó a médico tratante y a la empresa dueña de la clínica a pagar una indemnización de $250.000.000 y las costas del proceso, por actuar negligente en atención de parto (causa rol 26.486-2016).

En el fallo, el juez Ricardo Núñez Videla estableció infracción a la lex artis de los demandados que habían dado el alta médica de la paciente sometida a cesárea y que luego presentó complicaciones por la no extracción total de placenta.

Sostiene el fallo que “Si bien es cierto que al demandado no se le puede exigir, de manera absoluta, que extraiga el total de los restos placentarios, pues a lo que se encuentra obligado es a desarrollar lo que el arte médico le indica, ello no significa que sea aceptable, también desde la perspectiva médica, que se desentienda absolutamente de signos inequívocos de la existencia de una complicación como la que se detectó el 1 de septiembre, es decir, sólo 6 días después”

La resolución judicial agrega: “Sobre este último aspecto se encuentra acreditado que (la paciente) tuvo un abundante sangrado a horas de la intervención quirúrgica a la que fue sometida, circunstancia que fue omitida por (el médico) toda vez que no vio a su paciente sino hasta el día 28, cuando llega a consultar y presentaba fiebre, misma omisión que se observa respecto de la obligación que pesaba sobre el demandado relativa a dar el alta médica, desatención que se extiende a los resultados de la atención en el servicio de urgencia”.

Continua el fallo: “De lo dicho precedentemente se desprende que (la paciente) pese a evidenciar signos claros que daban cuenta de una complicación post parto, no recibió de parte de su médico el tratamiento que la lex artis y los protocolos disponen, constituyendo una infracción a las obligaciones que le imponía el contrato, incumplimiento que se tradujo en que (la paciente) no recibió el tratamiento adecuado sino hasta que fue internada el 1 de septiembre de 2014″.

En cuanto a la responsabilidad de la clínica, el fallo dispuso: “Sin embargo dichos planteamientos se alejan de la realidad de este proceso, pues justamente su parte permite que un médico que ha realizado una cirugía que fue catalogada de urgencia, según se dejó asentado, se retire de sus dependencias sin que tome contacto con la paciente sino hasta 6 días después, y que dicho contacto sólo sea a consecuencia que la paciente le consulta por una situación de malestar, a lo que se suma el que permitió que la paciente, que ya había presentado un abundante sangrado a pocas horas de la cirugía, sea dada de alta sin autorización médica, hecho que ocurre en razón de que el facultativo se presenta fuera del horario normal de dicho trámite (13:00 horas), sin que existe una comunicación formal a la paciente que explique el retardo”.

Concluye la sentencia, en consecuencia, no concurren ninguno de los hechos que eventualmente puedan configurar el caso fortuito, pues el incumplimiento sólo se genera por acciones directa de sus dependientes, razón por la cual, como se señaló, debe responder.

Fuente: Poder Judicial de la República de Chile