modelo 200Por Alejandro Puyo López, socio del departamento fiscal de Gallego, Martos & Quadra-Salcedo Abogados

El Gobierno acaba de presentar diferentes textos que recogen los Anteproyectos de Ley que componen la reforma fiscal, que lleva anunciándose desde hace ya bastantes meses. Estos Anteproyectos establecen importantes novedades, entre otras, en relación al Impuesto sobre Sociedades.

La entrada en vigor de esta reforma fiscal se espera, tras los trámites parlamentarios preceptivos, para finales del mes de julio y aunque por ahora no son más que Anteproyectos, susceptibles de modificaciones, señalamos a continuación las novedades que en cuanto al Impuesto sobre Sociedades se consideran más importantes.

Antes de detallar las principales modificaciones con transcendencia para las empresas con respecto al Impuesto sobre Sociedades, conviene señalar que los efectos de las mismas se van a espaciar en el tiempo entrando en vigor entre el año 2014 y 2016.

Modificaciones principales para los periodos impositivos a partir del 1 de enero de 2014

– Se establece un nuevo límite respecto a la integración en la base imponible de activos por impuesto diferido de un 60% de la base imponible positiva previa a la integración y compensación de bases imponibles negativas.

– Con respecto al régimen especial de las SOCIMIS, se determina que las rentas derivadas de la transmisión o reembolso obtenidas por socios no residentes con una participación menor al 5% no serán objeto de tributación en España.

Modificaciones principales para los periodos impositivos a partir del 1 de enero de 2015

– El tipo de gravamen se reduce del 30% al 28% para las grandes empresas salvo para las entidades de crédito que seguirá en el 30%.

– Se reduce también el tipo general de retención del 21% al 20%.

– En contraposición a la deducción por doble imposición regulada en el artículo 30.5 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto Sobre Sociedades, se establece un régimen de exención parcial para las rentas obtenidas por las transmisiones de participaciones en entidades residentes en territorio español durante los periodos impositivos iniciados en el año 2015, siempre que se cumplan los ya clásicos requisitos de un porcentaje de participación, directo o indirecto, mínimo del 5% y el mantenimiento de la participación durante al menos un año.

– Asimismo, se prorrogan algunas de las medidas que inicialmente tenían carácter temporal cuando se aprobaron y que han sido de gran impacto en las grandes empresas en los últimos tiempos tales como:  Las limitaciones a la compensación de las bases imponibles negativas al 50% y 25% de la base imponible en función del volumen de operaciones y del importe neto de la cifra de negocios; las limitaciones a la libertad de amortización para determinadas inversiones; el porcentaje de amortización del 1% para la deducibilidad del fondo de comercio financiero y del fondo de comercio de compra de negocio y de fusión y del 2% para la deducción del inmovilizado intangible de vida útil indefinida y la incorporación en la base imponible del pago fraccionado en la modalidad de base corrida del 25% de los dividendos y rentas devengadas que correspondan con participaciones en entidades no residentes.

Modificaciones principales para los periodos impositivos a partir del 1 de enero de 2016

En este ejercicio en donde se concentran la gran mayoría de las novedades:

– Con relación a la base imponible se establecen, entre otras, las siguientes novedades: las pérdidas por deterioro del inmovilizado material, inversiones inmobiliarias e inmovilizado intangible no serán deducibles. Tampoco lo serán el deterioro de los valores de renta fija y la deducibilidad fiscal de las atenciones a clientes se limita fijándose en un 1% del importe neto de la cifra de negocios. Además, con respecto a la deducción de gastos financieros, se establece una nueva limitación para cuando dichos gastos están relacionados con la adquisición de participaciones en entidades, cuando posteriormente, la entidad adquirida se incorpora al grupo de consolidación o es objeto de una operación de reestructuración de forma que la entidad adquirida no acabe soportando el gasto financiero derivado de su propia adquisición.

– El tipo de gravamen se reduce al 25%.

– Se suprime el límite temporal de 18 años para la compensación de bases imponibles negativas, que ya no caducarán. Asimismo, se establecerá una limitación cuantitativa del 60% de la base imponible previa a la compensación.

– Desaparecen las deducciones por inversiones medioambientales, por reinversión de beneficios extraordinarios y  por inversión de beneficios, aunque se refuerzan las deducciones por I+D+i.

– Por contra al apartado anterior, se crea un nuevo incentivo, la reserva de capitalización, de tal forma que se deje sin tributar la parte del beneficio destinado a dicha reserva indisponible durante 5 años.

– Con respecto al régimen de consolidación fiscal, podrán formar parte del perímetro de consolidación entidades indirectamente participadas a través de otras que no forman parte del grupo fiscal.

– Finalmente, con relación al régimen especial de operaciones de reestructuración, se establece la neutralidad como regla general (no siendo ya necesaria la opción por parte de las entidades intervinientes), aunque se mantiene la obligación de comunicación a la Administración tributaria. Asimismo, se suprime el tratamiento fiscal del fondo de comercio de fusión en línea con la exención en la transmisión de participaciones, de forma que ya no es preceptivo acudir a este mecanismo de evitación de la doble imposición que ha resultado de muy compleja aplicación.

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