La Sala Primera del Tribunal Supremo ha resuelto definitivamente un asunto en materia de derechos fundamentales que se inició con la demanda de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) contra la periodista D. ª Margarita Sáenz-Díez Trías a consecuencia de su intervención en el programa 59 segundos emitido por Televisión Española el 1 de noviembre de 2006. En él se analizaban los resultados electorales obtenidos en las elecciones autonómicas al Parlamento de Cataluña y durante su desarrollo la demandada vinculó a la Fundación demandante con la financiación del partido político Ciudadanos de Cataluña.

La demanda fue estimada en primera instancia, al apreciarse la existencia de una intromisión ilegítima en el derecho al honor de FAES. Esta resolución fue confirmada, en esencia, por la Audiencia Provincial, que únicamente alteró el modo en que se debería dar difusión a la sentencia condenatoria.

La Sala Primera ha desestimado los recursos de casación y extraordinario por infracción procesal que han sido interpuestos por la periodista demandada y ha confirmado la condena impuesta en la instancia a la recurrente.

La sentencia, de la que es ponente el magistrado Marín Castán, considera que la demandada no formuló una mera opinión sino que las manifestaciones vertidas durante la emisión del programa constituían información, por lo que la falta de veracidad del hecho de que FAES financiara al partido político Ciudadanos de Cataluña han dañado el prestigio de la Fundación demandante al imputar a esta unas actividades contrarias a sus estatutos y a la ley.

En la ponderación de los derechos fundamentales en colisión (al honor, por un lado, y a la libertad de expresión e información, por otro), la resolución rechaza que se hayan infringido las normas constitucionales invocadas como vulneradas en el recurso porque, conforme al artículo 2.1 de la Ley Orgánica de protección del derecho al honor, la protección de este derecho queda delimitada por las leyes y los usos sociales y, en el caso examinado, la información no es veraz ni existe base para considerar que los usos sociales puedan llegar al punto de eliminar el requisito impuesto por la constitución de que la información sea veraz.

En cuanto al recurso extraordinario por infracción procesal, se desestima porque la Audiencia goza de amplias facultades para revisar el pronunciamiento del Juzgado de Primera Instancia relativo a la difusión de la sentencia. Esta sustituyó la publicación de la resolución en dos periódicos de tirada nacional y en otros dos de tirada en Cataluña por otra solución menos gravosa, instada por el Ministerio Fiscal, como es su difusión en el programa 59 segundos o en otro similar que lo sustituyera en cuanto a formato y horario de emisión. Por ello, la Sala Primera considera que esta decisión de la Audiencia Provincial no es incongruente.

Al habla con el departamento jurídico de FAES

Diariojuridico se puso en contacto con el letrado Juan Ramón Montero, quien ha ejercitado la defensa de FAES en este tema.  Desde su punto de vista, la Sentencia dictada por la sala de lo civil del Tribunal Supremo satisface la respuesta a la tutela del honor de las personas jurídicas introduciendo una serie de elementos de marcado interés que resultan novedosos y dignos de comentar.

Para Montero, este fallo, » En primer lugar realiza una clara distinción del tipo de emisión o programa en que se producen los hechos controvertidos en que refiere que el programa “59 segundos”, aun siendo de debate y opinión, se caracteriza por la cualificación de quienes participan en él, refiriendo incluso que el formato conciso de la intervención resalta la fiabilidad del mismo.»

Desde su punto de vista, es de gran utilidad la distinción que hace la Sentencia contrastando este tipo de programas, en la que subraya la fiabilidad y seriedad que se desprenden del formato y cualificación de quienes intervienen, con el contraste que precisa de aquellos otros programas, a los que tan acostumbrados estamos, que encuadrados en otros formatos en que el debate se produce, como la Sentencia textualmente dice, “orientados al espectáculo mediante constantes réplicas y contrarréplicas sometidas únicamente al criterio de un moderador o presentador que sigue a su vez el de la dirección del programa”.

Para el letrado defensor de FAES, se  introduce un matiz sumamente significativo, al señalar que, en aquellos primeros programas, la personalidad y cualificación de los participantes atraen hacia los mismos la responsabilidad que corresponde a la realización de una información veraz, mientras que en aquellos segundos programas claramente,  la Sentencia del Tribunal Supremo confirma el hecho cierto y frecuente de que los tertulianos o participantes, dirigidos a través del moderador o presentador, siguen un guión, marcado por la dirección del programa, que pretende precisamente un impacto mediático en la irresponsabilidad o falta de cualificación de quienes intervienen.

También señala que » El Supremo recuerda en el caso preciso de la demandada que “prestigiosos profesionales de la información” deben de tener una especial atención y cuidado en sus manifestaciones, dada la trascendencia y relevancia que tienen ante la fiabilidad que infunden como consecuencia del prestigio de sus autores. Todo ello conlleva que, en la Sentencia, que recoge la absoluta falta de fiabilidad de aquella información, se analice directamente la responsabilidad de quien la introduce en relación con la trascendencia de la información inveraz,  en que se pretendía relacionar la financiación del Partido Ciudadanos de Cataluña con la fundación FAES y el Partido Popular.»

De este modo se introducen unas importantísimas precisiones sobre la responsabilidad personal o del medio en unos y otros tipos de programas, la fiabilidad de las opiniones para los telespectadores en relación con los participantes y la credibilidad que conlleva en la manipulación o alteración de la información que procede de los mismos, todo lo cual se centra en tutelar el derecho constitucional de la veracidad de la información que el artículo 20.1 de la Constitución impone.

 

1 Comentario

  1. Enhorabuena! Ya es hora de que el TS se acuerde de que no se puede andar insultando impunemente por algunos mal llamados periodistas cuya única gracia es agredir e injuriar.
    Afortunadamente el abogado de FAES es de los pocos que consigue que se restituyan esos derechos tan a menudo pisoteados.
    El abogado de FAES es, que yo sepa, el mismo que del PP. Creo que es un fuera de serie, que gana lo que otros pierden.
    Menos mal que en este caso se ha dado la razón al que la tiene.
    Mejor le hubiera ido a la hermana de Letizia y a todos esos que se dejan pisotear impunemente por los medios.

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