¿Hasta qué punto es importante la implicación y el apoyo de Recursos Humanos en la implantación del Compliance en las empresas? ¿Se trata de una relación de entendimiento o está abocada al fracaso? De estas y otras cuestiones se debatió el pasado 27 de junio en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en el marco de ‘Espacio Compliance’ dedicado, en esta ocasión, a la singular ‘relación de pareja’ entre el Compliance y RRHH. 

Durante la ponencia de inauguración del evento celebrado en Madrid, Víctor Almonacid, secretario de la Administración Local y experto en Derecho Digital, destacó que el Compliance y otras tendencias innovadoras, como el blockchain, son la solución a las ‘malas praxis ‘y problemas de funcionamiento de la Administración Pública en España. 

En concreto, afirmó que “es necesario incorporar el Compliance y sus principios éticos y de buen gobierno a la Administración Pública para mejorar la gestión y el servicio que se presta al ciudadano”. “Conseguirlo – prosiguió – pasa por la simplificación de trámites y la automatización de procesos, poniendo en valor las tareas más técnicas que deberán de seguir haciendo los funcionarios públicos, aunque siempre pensando en mejorar el servicio que se presta a los ciudadanos”. “De esta manera – concluyó – conseguiremos una Administración Pública más eficiente”. 

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En la foto, de izquierda a derecha, Lidón Safont, directora del departamento de Compliance de Telefónica España; Teresa Olivé, compliance officer de Naturgy Energy Group SA; Luis Ávila, director ejecutivo de Legal Compliance, S.L (moderador del debate); Marga Nombela, directora de RRHH de MAZDA; y Silvia Pérez-Navarro, socia-directora de Iterlegis Legal.

La jornada organizada por la CNMC, que se celebró por primera vez de manera simultánea en Madrid y Barcelona, contó con la presencia de destacados representantes de grandes empresas, como Telefónica España, Mazda o Caixabank, que pudieron intercambiar sus puntos de vista y experiencia en esta materia como directores de Recursos Humanos o responsables de departamentos de Compliance en sus respectivas compañías. 

Promiscuidad, que no infidelidad

Lidón Safont, directora del departamento de Compliance en Telefónica España, destacó la importancia de conectar emocionalmente con los empleados para conseguir que la cultura del Compliance ‘cale’ en toda la organización. 

“En concreto, a nosotros, en Telefónica, nos ayudó mucho el apoyo que nos ofreció RRHH y el departamento de Comunicación para alcanzar este objetivo, aunque desde Compliance hay que ser un poco ‘promiscuo’ – afirmó Lidón Safont– y relacionarnos con todos los departamentos de la compañía”. 

La directora de Compliance de Telefónica presentó unos vídeos en tono de comedia con los que han conseguido establecer esa ‘conexión’ emocional con los empleados tan necesaria para concienciarles en valores como la ética, la integridad o el buen gobierno. “Los propios empleados se han convertido en Compliance Influencers participando voluntariamente en la grabación de estos vídeos en los que se tratan cuestiones básicas de cumplimiento normativo, como el soborno o la protección de datos”, explicó. 

Su próximo objetivo para seguir avanzando en esa conexión emocional con los empleados es la gamificación. “Estamos trabajando en un programa que ayudará a todos los empleados a interiorizar los valores que intentamos transmitir como compañía”. 

Por su parte, María Dolors Cifré, directora de Riesgos Corporativos e Integridad del departamento de Compliance de Caixabank, destacó que “la implicación de RRHH es fundamental en la elaboración de políticas internas”, pero que es imposible asumir las transformaciones que supone el Compliance “sin la implicación de la alta dirección y sin crear un proyecto de cultura transversal dentro de la organización”. 

Una de las medidas que han puesto en marcha en Caixabank para capacitar a los empleados en esta materia es ofrecerles incentivos económicos tras la realización y aprovechamiento de cursos sobre Compliance. “El objetivo es que entiendan que el Compliance es asunto de todos y que implica a toda la organización en su conjunto”, puntualizó la responsable de Caixabank. 

Marga Nombela, directora de RRHH de Mazda, comentó que su compañía es una multinacional que tiene muchas políticas internas que vienen definidas desde Alemania pero que, en España, en concreto, no cuentan con un departamento de Compliance como tal. 

¿Cómo han asumido entonces el reto de fomentar entre sus empleados el cambio de cultura corporativa que supone el Compliance? 

“A nivel interno – comentó durante su intervención – se valoró qué personas dentro de la organización en España debían de estar involucradas en esta función y, lo primero que hicimos, fue formar un comité ético. Después, hemos dado mucha importancia a la sensibilización de todos los empleados mediante jornadas de formación, porque nuestro objetivo es que sean los propios empleados los responsables del Compliance y que estén motivados y comprometidos con los valores de la compañía. El Compliance – aseguró – es una inversión en la buena reputación de una empresa”. 

La representante de Mazda añadió que el departamento de Comunicación Interna “es, sin duda, clave para reforzar los mensajes del Compliance” y que a la hora de incorporar a un nuevo empleado “se valora mucho que el candidato encaje con nuestros valores y que conozca bien nuestro código ético”. 

Teresa Olivié, compliance officer de Naturgy Energy Group, S.A., apoyó las palabras de Marga Nombela afirmando que el área de Comunicación es “importantísima para apoyar la función del Compliance” y que el objetivo de Naturgy es “convencer a los empleados de la filosofía que subyace en el Compliance a través de una comunicación transversal clara y transparente que forme parte de nuestra cultura empresarial”. 

Sin duda, se refería así a la importancia de que el Compliance esté en el ADN de las empresas y organizaciones españolas desde la alta dirección hasta el empleado recién incorporado. 

Las Pymes

Resaltando la especial problemática que deben de afrontar las Pymes, que cuentan con menos recursos humanos, técnicos y económicos que las grandes empresas que cotizan en el Ibex 35, intervino Neus Ruíz-Lluch, directora del departamento de Compliance de Barea & Zango, un despacho de abogados que cuenta entre sus clientes con pequeñas y medianas empresas a las que asesora sobre esta materia.

“Es muy diferente la visión de una Pyme a la que pueda tener una gran empresa. La Pyme se fija mucho en lo que hace la grande, pero el Compliance, en este caso, tiene que adaptarse a su realidad porque se trata de empresas que cuentan con muchos menos recursos que las grandes”, aseguró. 

Dado los pocos recursos con los que cuentan estas empresas, que forman la mayor parte del tejido empresarial español, la portavoz de Barea & Zango se preguntó en voz alta si “el Compliance es una carga o un beneficio”. 

En este sentido, para que resulte un beneficio para las Pymes, afirmó que “cada empresa debe de adaptar el Compliance a su realidad y a los recursos de los que disponga”. Y concluyó su intervención afirmando que, en cualquier caso, “es fundamental implementarlo desde la alta dirección” y que RRHH debe de actuar “como un intermediario que ayude a que el Compliance llegue a todos los empleados”.

Finalmente, Silvia Pérez-Navarro, socia-directora de Iterlegis Legal, consultora especializada en la selección de expertos en Compliance y abogados, aseguró que sus clientes valoran cada vez más que los candidatos seleccionados reúnan, no solo conocimientos técnicos y experiencia en esta materia, sino también “que hagan gala de valores, como la integridad o la discreción en el ejercicio de sus funciones” que encajen con los valores de la compañía. 

“Los procesos de selección son importantes – afirmó – porque proyectan una imagen de la compañía en el mercado en relación a sus valores. Para nosotros es importante que el cliente nos deje claro qué preparación técnica debe de tener el candidato, pero lo cierto es que el 50% del éxito del personal seleccionado depende de que ‘encaje’ con los valores y la cultura de la empresa”.  Dejando de esta manera claro como broche final con la que cerrar el debate que la integridad y la ética, sin cotizar en Bolsa, son valores en alza para todas las empresas españolas, grandes y pequeñas. 

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