Los concursos empresariales se encuentran en niveles de 2008. Es lo que se desprende de la estadística judicial publicada por el Consejo General del Poder Judicial. En el 2018 se registraron 5.842 concursos, unos niveles similares a los registrados en el 2008. El máximo se alcanzó en el 2013 con 10.949 concursos.

En 2017 se alcanzó el mínimo de los últimos años con 5.357, pero la tendencia parece ser creciente. En el tercer trimestre de 2018 fueron 1.223 y en el segundo trimestre de 2019, 1.728. “Parecía que habíamos digerido con gran dificultad los efectos de la crisis, pero los datos apuntan a un incremento de las malas noticias en el último año”, señala Juan Ignacio navas, socio-director de Navas & Cusí, despacho especializado en derecho bancario y mercantil.

Por CCAA, los concursos se reparten de manera desigual. Cataluña representa una cuarta parte de las ‘defunciones’ empresariales, el doble que Madrid. Lo mismo ocurre con las ejecuciones hipotecarias: Cataluña, Madrid, Valencia y Murcia suponen la mitad de los ‘lanzamientos’.

En el segundo trimestre de 2019 las ejecuciones hipotecarias crecieron un 10,9% hasta las 16.429. Cae un 24% en vivienda habitual hasta las 1.359 pero sube un 25,8% en personas jurídicas hasta las 5.938. “La crisis parece haber dejado de cebarse en las familias para hacerlo ahora en las empresas”, señala Navas.

También crecen un 7,7% las ejecuciones hipotecarias de locales, garajes y trasteros hasta las 6.817. Por su parte, las ejecuciones de rústica se disparan un 19,5%. “La crisis en la España vaciada es todavía más acuciante”, apunta el experto.

Lo llamativo es que el 59% de estas ejecuciones hipotecarias corresponde a hipotecas constituidas entre 2005 y 2008. “Es decir, son hipotecas de la época de la burbuja inmobiliaria cuyos efectos todavía estamos digiriendo”, señala el socio-director de navascusi.com.

La cifra de despidos también se incrementa en los últimos meses. “Estamos viviendo una oleada de EREs en todos los sectores, especialmente el industrial; sin duda la inestabilidad política de los últimos años no ha ayudado a gestionar adecuadamente los efectos de la crisis”, apunta Navas.

Ante estas estadísticas, Navas & Cusí aconseja a todas las empresas buscar un adecuado asesoramiento para tratar de evitar los procesos de resolución empresarial y las ejecuciones hipotecarias. “Y si no se puede evitar al menos que se haga de manera ordenada y lo menos gravosa posible; la legislación mercantil es compleja pero ofrece alternativas”, concluye el socio-director de navascusi.com.

Fuente: www.navascusi.com