La pandemia y la convivencia forzosa hacía presagiar una oleada de separaciones y divorcios sin igual. Aunque es verdad que después del confinamiento, en los meses de verano, hubo un incremento de las peticiones de información sobre los procesos de divorcio por parte de muchas parejas, parece que los pronósticos no se han cumplido.

Las demandas de disolución matrimonial cayeron en un 13% en el año 2020, según un informe del Consejo General del Poder Judicial. Muchos expertos atribuyen esta disminución a otros problemas mayores que han sufrido las personas, que se han antepuesto a sus problemas conyugales por su mayor gravedad. Durante este año ha predominado el miedo a la muerte, el duelo, la incertidumbre, la mitad de la población ha estado en ERTEs, luego un porcentaje se ha ido a EREs, ha crecido el paro, se han cerrado comercios y todo ello ha hecho que las parejas permanezcan juntas y estas pospongan sus problemas personales.

Hay diferentes formas de poner fin a una relación: separación, divorcio o nulidad. En el mundo jurídico mucha gente los confunde, pero las diferencias son importantes: en el divorcio se disuelve el vínculo matrimonial, por lo que los cónyuges pueden volver a casarse con otras personas; mientras que la separación implica el cese legal de la vida en común de los cónyuges que tiene consecuencias patrimoniales y en la vida persona, pero no se pueden volver a casar. Por último, la nulidad matrimonial, una opción mucho menos usada que supone que el matrimonio no ha existido y no puede surtir efectos.

Según la Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios que realiza el Instituto Nacional de Estadística, la duración media de los matrimonios hasta la fecha de la resolución suele ser de 16,7 años. El 79% de los casos son divorcios de mutuo acuerdo, el procedimiento más rápido y sencillo. El 76% de los divorcios se resolvió en menos de 6 meses, y la duración media de los procedimientos fue de 4,6 meses. El mayor número de divorcios entre cónyuges se da en la franja de edad de entre 40 y 49 años.

Por comunidades, la región con más divorcios es Canarias y la que menos, Madrid. Los divorcios en las Islas Baleares están en el quinto puesto, con una tasa de rupturas de 4,7 demandas por cada 10.000 habitantes. Por delante están Canarias, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña.

Cuando un cliente requiere iniciar el trámite de divorcio, desde Castell Abogados siempre abogamos por que se asesore con abogados expertos en divorcios. En las primeras citas siempre le informamos sobre las diferentes formas de poner fin a una relación y los procesos a seguir en cada caso. Los siguientes pasos serán analizar su situación personal, la historia de la relación y todos los elementos y obligaciones patrimoniales y familiares implícitos. Los abogados expertos en disolución de matrimonios, son también profesionales especializados en pactos, y en casos de guarda y custodia. Otros servicios que proporcionan los abogados de divorcios son la ejecución por incumplimiento de sentencias, la reclamación de la pensión de alimentos, modificación de medidas en procedimientos, entre muchos otros servicios. Como comentamos en otro artículo, para el caso de los divorcios, si cuenta con un abogado de cabecera en Palma de Mallorca, si es experto en divorcios, le puede ir asesorando desde el principio para que no ho haya ningún contratiempo.

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