En la sentencia, el TS entiende probado que tanto el médico que practicó la operación, denominada mastopexia, como el anestesista habían “informado antes de la intervención de los riesgos, incluidos los de la anestesia” siguiendo el protocolo de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

Los hechos se remontan al 18 de enero de 2002, cuando una mujer de 58 años quedó en coma tras la operación mamaria, pese a que anteriormente había sido intervenida con el mismo tipo de sedación y en la misma clínica, en el año 2000, de dermilipectomía abdominal y liposucción, y posteriormente de una mastopexia bilateral y liposucción de zonas axilares.

El esposo y las cuatro hijas de la víctima interpusieron una demanda ante el Juzgado de Primera Instancia Número 4 de Córdoba en enero de 2007 donde solicitaban una indemnización de dos millones de euros.

El juzgado condenó a indemnizar con 650.000 euros a la familia, sentencia que fue recurrida y revocada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Córdoba, que absolvió a los demandados.

Contra dicha sentencia la familia recurrió en enero de 2009 ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, que ahora ha determinado “no haber lugar a los recursos interpuestos”, por lo que confirma el fallo de la Audiencia Provincial y condena a la parte recurrente a pagar las costas causadas.

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