El presidente del despacho Sagardoy Abogados, Iñigo Sagardoy, aseguró ayer ante un centenar de empresarios y directivos familiares madrileños, convocados por la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), que el objetivo fundamental de la reforma laboral emprendida por el Gobierno es lograr la flexibilidad del mercado del trabajo en España, de manera que “el despido sea  la última alternativa del empresario para afrontar situaciones de crisis”. En este sentido, Sagardoy admitió que se trata de una reforma “profunda, decidida y valiente”, adaptada a Europa.

No obstante, el presidente de Sagardoy Abogados reconoció que la reforma constituye un asunto complejo y polémico, “y lo será durante mucho tiempo”, dado que se trata de la “punta de un iceberg” que anticipa numerosos y sustanciales cambios en materia de legislación laboral. “La ley es el inicio de una serie de cambios reglamentarios que vamos a ir viendo a lo largo de los próximos meses”, y supone un cambio cultural en el modo de entender las relaciones laborales en España, “que debe ser interiorizado por todos los agentes sociales, y por los jueces”.

Para Sagardoy, la nueva reforma laboral se apoya sobre cuatro pilares fundamentales: la consecución de una mayor empleabilidad del trabajador; la apuesta por la estabilidad del empleo; la instauración de un sistema de negociación colectiva más dinámico, y el logro de una mayor flexibilidad externa.

En relación con la consecución de una mayor empleabilidad del trabajador, el elemento clave de la reforma sería a su juicio el poner en manos del empresario un mayor número de elementos de flexibilidad interna. Como alternativa al despido, “una empresa va a poder modificar salario, jornada y funciones de una forma más flexible que en la norma anterior” como vía para adaptarse a situaciones críticas. Asimismo, valoró muy positivamente las medidas introducidas en el ámbito de la formación para mejorar la empleabilidad del trabajador y en particular el permiso retribuido de 20 horas anuales para formación.

El profesor de Derecho Laboral criticó la falta de flexibilidad del contrato a tiempo parcial, en el que todavía sigue existiendo en España un marco muy rígido en comparación con las legislaciones de otros países europeos. Este contrato representa el 13% del total de contratos en España, frente al 45% en Holanda o en Inglaterra.

Iñigo Sagardoy señaló que, sin ser el epicentro de la Reforma la  regulación de los despidos colectivos, sí que  es necesario clarificar la intervención judicial en este tipo de procesos para evitar una mala aplicación de la norma. En este sentido, hay que recordar que la reforma elimina la autorización  administrativa previa en casos de ERE y se crea un procedimiento judicial nuevo, al no ser ya los juzgados de lo social, sino los Tribunales Superiores de las Comunidades Autónomas y la Audiencia Nacional, quienes serán en adelante competentes en este tipo de procesos.

Los empresarios opinan: riesgo de judicialización

Una encuesta realizada por ADEFAM entre sus asociados, en total 70 empresas familiares madrileñas, que suponen una facturación agregada de 13.776 millones de euros (el 7,62% del PIB madrileño), revela que el  81% de los empresarios teme que la reforma  laboral pueda perder eficacia por el hecho de haber quedado algunos de sus aspectos clave condicionados a interpretación judicial. En este sentido, más de un 75% considera necesaria la mejora de su contenido durante su próximo trámite parlamentario.

Entre los aspectos a mejorar de la ley, los empresarios familiares se decantan por la determinación de la documentación exigida a las empresas para probar las causas objetivas de despido (42,65%); la aclaración de las causas de modificación sustancial de las condiciones laborales (37,7%), y la clarificación de las causas objetivas del despido colectivo (11,5%).

No obstante, la inmensa mayoría de los empresarios familiares consultados (83,3%) sí que cree que la nueva norma será de capaz de crear empleo a partir del momento en que se active el crecimiento. En este sentido, es compartida por la mayoría (67%) la opinión de que se trata de la reforma laboral que necesita España para salir de la crisis.

Sobre la capacidad de la nueva norma para contener la destrucción de empresas, el 48% se inclina por atribuirle este efecto protector, mientras que el 42% piensa que no será así.

A la hora de valorar la reforma, ésta es calificada positivamente por la mayoría de los encuestados. Para el 50% se trata de “una reforma moderada, aunque con aspectos positivos”, mientras que para el 45,8 % es “una norma avanzada, a la altura del resto de legislaciones europeas”.

Acerca de ADEFAM

La Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM) cuenta con 70 empresas familiares asociadas, localizadas en la Comunidad de Madrid y pertenecientes a diversos sectores empresariales. La facturación agregada de estas empresas supera los 13.776 millones de euros, el 7,62% del PIB madrileño, y el empleo generado supera la cifra de 144.000 personas.

ADEFAM está integrada en la red de Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar (IEF) vinculadas al Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y es miembro del Family Business Network (FBN), asociación con sede en Lausanne (Suiza) y cerca de 1.700 miembros pertenecientes a 50 países. ADEFAM tiene como principales objetivos apoyar y defender los intereses de las empresas familiares en la Comunidad Autónoma de Madrid y contribuir a su fortalecimiento.

1 Comentario

  1. En el mundo del derecho ya es conocida, por suficientemente recordada, la diferencia entre el ser y el deber ser de las mismas. Hoy, el pluralismo político constitucionalmente implantado incrementa la diferencia por la diferente visión que de las cosas tienen los individuos y los grupos (asociaciones, sociedades, etc) en que aquellos se integran y que llegan al poder.

    En cualquier caso desde el año 1978, la condición de soberano no reside en el Rey sino en el pueblo, es decir en aquel que dentro de los elementos constitutivos del Estado se confunde con el término población. Toda ella en su conjunto. Pese a ello, las leyes y sus interpretaciones reconducen la soberanía del Pueblo a través de unos representantes cada vez menos votados pero que no por ello deben de dejar de ejercer su Alta Función.

    Digo esto porque representar al Pueblo obliga a pensar en el mismo y no en intereses de grupo, desde una perspectiva real y no filosófico religiosa. Hay que promover y facilitar a todos los individuos los derechos constitucionalmente reconocidos, entre ellos, el del trabajo cuyo núcleo esencial nadie pregona porque necesariamente incluye un sueldo digno y suficiente para satisfacer necesidades y bienestar personal y familiar.

    Cualquier cambio de valores y de mentalidad dignos de ser apreciados y explicados para ser acertados deben de ser plenamente coherentes con las obligaciones constitucionalmente impuestas a los poderes públicos, en otro caso, en vez de bordear la Norma Suprema (situación en el que se mueve desafortunadamente hoy dia nuestro TC) toca sustituirla, tal vez recortarla, como los sueldos y los derechos de empleados públicos y privados, ¿alguien se atreve?.

    La reforma laboral que puede convencer a tantos despachos, especialmente de los que viven más del empresario que del trabajador, no es tan plausible pues contiene apartados que vislumbran la consolidación de las voluntades de grupos frente al individuo: menos trabajo, más impuestos, mayor precio de productos básicos, menos inversión. Hoy el ciudadano se levanta, abre la luz, o el grifo del agua para sanearse y ya paga impuestos; tributos lamentablemente insuficientes para satisfacer la confianza de un mercado que aprovecha el momento y devora sin ley impeditiva (tal vez debería decir Real Decreto ley) porque en él nos hemos metido desde hace muchos años para pedir y la exclusiva satisfacción de unos pocos que incluso juegan con dinero regalado.

    En la reforma, veo con insatisfacción que se castiga al enfermo de corta durada aun cuando disponga del oportuno justificante (hecho que sino es corregido espero que tumben los jueces en el ejercicio de su función desplitizada), que se da primacía a la norma legal incluso sobre los pactos individuales firmados por el empresario (la famosa lex interpartes), que se recortan las indemnizaciones y se castiga la antiguedad, que se pueden reducir jornadas y salarios por causas organizativas, que se reducen los pagos del Fondo de Garantia Salarial (nueva medida de reducción del déficit a cargo de los ciudadanos soberanos)y que se tratan como niños a mantener a señores/as de 30 años que solo desean disponer de su vida propia, de su empresa o de un trabajo con garantías de estabilidad que son las que reforma a reforma se pierden. Sin estabilidad no hay organización personal ni familiar con lo que ello supone para el orden en la economia y el consumo.

    Entretanto, riqueza llama a riqueza (sube el gasto en lujo por ricos), mantenemos entretenimiento con prensa rosa a precios de escándalo, consentimos trabajadores específicos como deportistas, banqueros, etc. escandalosamente remunerados; sufragamos a otros países con enormes aportaciones económicas que no sabemos si vamos a recuperar pero que vemos lo que nos cuesta; además queremos casinos, prostitución y otros «caprichos» que engrandecen las listas de los asuntos penales, etc.

    En definitiva la reforma es buena porque en pocos años por fin la miseria creciente estará focalizada. Habemus o incitamus Bronx

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