Los juzgados de la capital de Málaga contarán a partir de la semana que viene con una nueva fórmula a la que los ciudadanos se podrán acoger para solucionar los procesos penales en los que se encuentren incursos.
Se trata del sistema de mediación en los procesos penales, con el que se pretende ofrecer una respuesta judicial más eficaz y satisfactoria tanto para víctimas de delitos como para los autores de los mismos, al tiempo que persigue reducir la enorme carga de trabajo que arrastran las oficinas judiciales.
El plan piloto que probará la eficacia de la mediación, que ya funciona en los procesos de separación y divorcio y en la jurisdicción de menores, en el ámbito penal. El plan comenzará a funcionar, tras sufrir varios parones que han retrasado su puesta en marcha, el próximo día 19 y su centro operativo se situará en la segunda planta de la Ciudad de la Justicia, en unas oficinas cedidas por la Junta de Andalucía, según explicó el juez decano, José María Páez. Cuatro asociaciones sin ánimo de lucro (Anfima, Mediamos, Soluciona e Intermedia) aportarán los profesionales de la mediación que actuarán de enlaces entre las partes (víctima y autor del delito), los jueces y los fiscales. Al sistema de mediación se han sumado de forma voluntaria ocho jueces, cuatro de instrucción y cuatro de lo penal.
El papel del mediador (que puede ser tanto un profesional de la abogacía como de la psicología) consiste en establecer un proceso de diálogo y comunicación confidencial entre la víctima y el infractor que tiene como objetivo resolver el conflicto derivado del delito.
«De esta forma se hace posible la reparación del daño causado, permitiendo a la víctima ser escuchada y resarcida y responsabilizando al autor del delito sobre las consecuencias de su acción, de manera que además en muchos casos pueda conseguir una atenuación de la pena», aseguró José María Páez.
Sentencias de conformidad
Cada juez decidirá qué casos son susceptibles de mediación. «Se trata de infracciones no graves como los robos, los daños y las amenazas. Los de violencia de género quedan excluidos porque la ley no lo permite», añadió el decano. Una vez hecha la selección, el juez la remitirá al mediador que se podrá en contactos con las partes.
«Se podrán dictar sentencias de conformidad, que ahorrarán muchos trámites y evitará al perjudicado por el delito citaciones y presentaciones en los juzgados. No queremos ser excesivamente ambiciosos en los plazos, pero nos hemos propuesto que la mediación se prolongue unos cuarenta días como máximo», agregó Páez. No obstante, el decano precisó que «tenemos que contar también con que la víctima rechace la mediación y prefiera ir a juicio».
La mediación es un sistema que está dando resultados positivos en los procesos judiciales de familia y de menores. A pesar de ello, tanto la mediación como el arbitraje no son aún instrumentos de uso corriente. Por ello, la Junta de Andalucía ha creado la Fundación Mediara, para promocionar la mediación como forma de resolver conflictos.







