En el caso del Govern de la Generalitat, el 70,9% de los catalanes cree que hay corrupción en mayor o menor medida: el 16,4% piensa que hay “poca” corrupción, mientras que un 41,6% considera que se da en “bastante” proporción.

Un 12,9% está seguro de que la corrupción es “generalizada” frente a un 23,1% que piensa que “no existe”, y un 6% no sabe o no contesta. Aun así, el 48,8% del total confía en la Generalitat como institución.

Asimismo, el 75,8% cree que en el Gobierno central hay corrupción: la mayoría (47%) opina que bastante, frente a un 17,1% que cree que es generalizada, y un 11,7% que piensa que es poca. El 18,5% piensa que en el Gobierno no existe corrupción, y un 5,7% no sabe o no contesta.

En cuanto a los partidos políticos, el 84,3% piensa que son corruptos: el 45,7% cree que bastante, frente al 28,8% que opina que se trata de una corrupción generalizada y un que 9,8% dice que hay poca. Sólo el 11% considera que no existe la corrupción en este ámbito, mientras que el resto (4,7% ) no sabe o no contesta. En cuanto a los ayuntamientos, el 60% de los catalanes opina que también hay corrupción, ante un 34,9% que asegura que no existe

Sobre la confianza que inspiran los políticos, el 82,1% de los catalanes afirma que siente poca o ninguna confianza hacia ellos. Concretamente, el 63,7% no confía nada en este grupo de profesionales, mientras que el 18,4% dice confiar poco.

No obstante, más del 60% de los catalanes fue a votar en las últimas elecciones autonómicas, municipales y generales, situación que se redujo al 48% de la participación en la europeas.

De hecho, no alcanza el 30% la cifra de catalanes que en el último año se hayan adherido a una recogida de firmas, hayan contactado con algún político y hayan participado en manifestaciones. Sin embargo, el 65,1% se considera muy o bastante informado sobre temas sociopolíticos del ámbito catalán, porcentaje que se reduce al 63% en sociopolítica española.

Después de los políticos, los grupos que menos confianza despiertan entre los catalanes son los cuerpos militares (68,5%) y los sacerdotes y religiosos en general (66,4%). En el otro lado de la escala se encuentran en primer lugar los profesionales sanitarios, que cuentan con mucha confianza del 25,5% y con “bastante” del 57,8%. En segunda posición se encuentran los docentes, con un grado del 80,4% entre mucha y bastante confianza.

También los científicos y los periodistas son grupos profesionales que levantan mucha o bastante certidumbre entre los ciudadanos, con porcentajes del 79,6% y 58,9%, respectivamente.

Entre las instituciones mejor valoradas en términos de confianza, se encuentran las organizaciones benéficas (66,5%), los medios de comunicación (60,6%) y los ayuntamientos (56,4%). Otras instituciones aprobadas por al menos la mitad de los catalanes son los Mossos d’Esquadra, los sindicatos y los tribunales de justicia.

Los partidos políticos generan desconfianza en el 79,9% de los catalanes, una cifra parecida al caso de la Policía Nacional y la Guardia Civil (74,8%), otras confesiones distintas a la católica (70,1%), el ejército (70,3%), la banca (69,1%), la Iglesia Católica (66,7%) y el Gobierno (61,8%).

Entre los grupos sociales, los inmigrantes y extranjeros son los que menos seguridad inspiran, ya que el 66,1% de los catalanes afirma sentir poca o ninguna confianza en ellos. También las personas religiosas levantan suspicacias entre el 53,3% de la población. En el otro polo se encuentra la gente mayor (75,3%), las mujeres (63,7%) y la gente joven (59,4%), que inspiran mucha o bastante confianza.