La Sala de los Pasos Perdidos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña acogió la ceremonia de imposición de togas de los nuevos Graduados y Graduadas Sociales, con la que ingresan formalmente al ejercicio de la profesión. Durante el acto, que estuvo presidido por el Ilmo. Sr. Presidente de la Sala Social del TSJC, José de Quintana Pellicer, se resaltó la función de servicio social y el papel eminentemente práctico de la función de este colectivo de profesionales. A partir de una práctica que va mucho más allá de las normas y el ordenamiento jurídico y su defensa en los tribunales, y que se explicita en la asesoría y consultoría en especializada en asuntos laborales, fiscales y de la Seguridad Social.

El Decano del Colegio de Graduados Sociales de Barcelona, Lleida y Girona, Carlos Berruezo, animó a los recién llegados que “contagien a los más veteranos con su combinación de energía, inquietud y capacidad de esfuerzo” y les animó a “ser referentes en la práctica del derecho laboral y de la seguridad social, por su capacidad de innovar y aportar valor a la sociedad”. En la misma ceremonia participaron los Graduados y Graduadas Sociales que cuentan ya con 50 años de experiencia y renovaron su compromiso con la profesión.

Graduados Sociales solidarios

La tradicional cena anual del colectivo de Graduados y Graduadas Sociales de Barcelona, Lleida y Girona sirvió para mostrar su cara más solidaria, además de ser un espacio de reivindicación de una profesión esencial en el sistema de garantías jurídicas de la ciudadanía.

Los 400 asistentes recibieron un llavero solidario para visibilizar la tarea de la Fundación Alba Pérez, que trabaja con el objetivo de captar fondos para la creación de becas, subvenciones y convenios de colaboración para la investigación en la lucha contra el cáncer infantil. También se obsequió a los asistentes con una pulsera de la Fundación Pallapupas, que a través de sus payasos en hospitales y espacios pediátricos mejoran el estado emocional de los niños y niñas enfermas y sus familiares. El importe de la compra de los llaveros y las pulseras, fueron destinados íntegramente a ambas entidades.