Fuentes de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), encargada de impulsar junto al regulador francés este proyecto, explicaron que la parte española, a través del transportista de gas, Enagás, invertirá 1.337 millones, mientras que la parte francesa aportará otros 1.800 millones.

El proyecto ya está incluido en la planificación estratégica hasta 2016, y el grupo presidido por Antonio Llardén amortizará el esfuerzo mediante los porcentajes de retorno de inversión previstos. Los promotores pueden además aspirar a los cerca de 200 millones de ayudas que tiene presupuestada la Comisión Europea para este tipo de proyectos de interconexión.

El nuevo gasoducto tendrá una capacidad de 7.000 millones de metros cúbicos de gas en ambas direcciones, una quinta parte del consumo nacional, de 35.000 millones de metros cúbicos. Además, multiplicará por 45 el gas que España vende a Francia y por más de dos el que Francia vende a España.

La CNE confía en que las empresas muestren interés por el gasoducto, a la vista de que en anterior consulta, de tipo informal, se demandó seis veces la capacidad ofrecida y hubo acercamientos de 11 grupos empresariales. Para el regulador, aquella respuesta fue una “señal de mercado clara” de que hay interés por desarrollar esta infraestructura.

Si este proyecto tiene éxito, Francia y España podrían iniciar a mediados de 2010 la segunda fase de la interconexión, que consiste en la construcción del gasoducto Midcat entre Figueras (Girona) y la fronteras francesa, que está prevista para 2015 y que elevará la capacidad de interconexión en otros 7.000 millones de metros cúbicos.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.