La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha accedido a la extradición del ciudadano ruso Peter Y.L. a Estados Unidos, donde se le reclama para su enjuiciamiento por delitos de asociación delictiva para cometer fraude con ordenadores, daños informáticos, robo de identidad y escuchas electrónicas ilícitas.

delitos informáticos

En un auto, los magistrados de la Sección Cuarta recogen los hechos por los que las autoridades americanas reclaman a Peter Y.L., detenido en Barcelona el pasado mes de abril. En esos hechos se relata cómo el detenido controló y operó el botnet (red de ordenadores infectados con software malicioso) Kelihos para, entre otras cosas, recoger información personal y medios de identificación como direcciones de correo electrónico, nombres de usuarios, de acceso o contraseñas de los ordenadores que habían sido afectados por estos virus maliciosos, además de para para difundir correo basura y distribuir software malintencionado, incluyendo troyanos y ransomware.

“Los ordenadores infectados como parte de cualquier y toda actividad delictuosa asociada con el botnet Kelihos se usaron y afectaron el comercio y las comunicaciones interestatales y en el extranjero”, consta en la documentación extradicional que fue presentada por el Gobierno de los Estados Unidos. Igualmente, transmitió una comunicación que contenía una exigencia de solicitud de dinero con la intención de extorsionar a diversas personas por no hacer pública información sobre ellas.

El fiscal indica que estos hechos se consideran en EEUU constitutivos de los delitos de conspiración para piratear computadoras (penado con hasta 5 años de prisión) y de conspiración para cometer fraude de transmisión electrónica (hasta 20 años), que en el Código Penal español encontrarían su encaje en un delito de daños informáticos.

Los magistrados, una vez examinados los hechos, consideran que se dan todos los requisitos para acceder a la extradición, desestimando así los argumentos presentados por la defensa de Peter Y.L. Entienden los magistrados que se cumplen todos los presupuestos documentales exigidos relativos a la identidad de la persona reclamada, un resumen de las actuaciones judiciales y la orden de detención, junto con los textos legales aplicables.

Asimismo, consideran que concurren los principios de doble incriminación y mínimo punitivo, ya que si bien la defensa consideró que los hechos carecen de identidad penal pues se trata del envío de spam sin mayores consecuencias, la Sala señala que lejos de ello la acusación menciona haber causado pérdidas sustancialmente económicas, los daños cuantificados y la potencial obtención de “mucho dinero”, calificado por un agente del FBI como de piratería informática y delitos relacionados con el fraude. “Las víctimas se veían avocadas a la remisión de importe alguno para restablecer el sistema, entre otros comportamientos en la misma línea de obtención de lucro personal”, explican los jueces.

En relación con la motivación política de la reclamación manifestada por el abogado de Peter Y.L, el Tribunal destaca que el procedimiento de extradición responde a la existencia de un proceso penal seguido por EEUU contra el reclamado sobre el que pesa una acusación formal emitida por el Gran Jurado del Tribunal de Distrito de Connecticut por delitos comunes “sin atisbarse la motivación política denunciada”.

Fuente: Consejo General del Poder Judicial