El Colegio de Economistas, que presentó la ‘Guía de actuación de la empresa ante el concurso’, destacó que el número de concursos de acreedores está aumentando significativamente en España, pero aún está muy por debajo del de los países de Europa. Dijo que en España, por razones históricas y sociológicas, a pesar de la crisis económica, se recurre al sistema concursal en menor medida que en los países del entorno.

Los economistas señalan “inconvenientes inherentes” de la tramitación del procedimiento concursal, especialmente la pérdida de imagen en el mercado, la disminución del poder de negociación y los costes directos del mismo, todo lo cual debe ser conocido antes de solicitar el concurso.

Sin embargo, estiman que el concurso puede ser un medio eficaz para reestructurar la empresa y hacerla viable o alternativamente, para liquidarla bajo la tutela judicial hasta conseguir la extinción de la compañía y, en última instancia, su solicitud es obligatoria para la entidad insolvente, y el incumplimiento de esta obligación puede perjudicar gravemente a los administradores.

El Consejo General de Economistas considera que no existe una razón única para que las pymes y particulares hayan acudido en menor medida que los países del entorno a los procedimientos concursales, sino que más bien son un conjunto de motivaciones de distinta índole y no sólo de carácter económico.

Entre las principales causas que pueden haber influido en el menor uso de los concursos por parte de las pymes, destacan el coste económico de todo procedimiento concursal, por lo que los economistas solicitan una reducción de costes, en la misma línea de otras reformas recientes de otros procedimientos judiciales.

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